La jornada electoral del Poder Judicial de la Federación en Oaxaca, histórica por ser la primera en que la ciudadanía elige directamente a jueces y magistrados, transcurrió en un aparente contraste: entre los partes de paz oficial y una realidad de irregularidades en terreno, reportadas por el Instituto Nacional Electoral (INE).
Mientras el titular de la Secretaría de Gobierno, Jesús Romero López, aseguraba que la elección se desarrollaba en un clima de “paz y civilidad”, el INE Oaxaca contabilizaba al menos 22 incidentes, que incluyeron robo masivo de boletas, agresiones a funcionarios, votaciones suspendidas y presiones externas a las casillas.
Santa Rosa Panzacola: boletas robadas y votación cancelada
Uno de los casos más graves ocurrió en Santa Rosa Panzacola, donde el presunto robo de boletas electorales provocó la cancelación de la elección en una casilla. El hecho generó la indignación de los votantes, quienes se sintieron defraudados. En grabaciones compartidas en redes sociales, se escuchan sirenas de policía, aunque ninguna intervención clara de las autoridades.
Entre la legalidad y el caos: otros incidentes relevantes
Robo masivo en Tlacolula, sin presencia policial
En el distrito 4 de Tlacolula de Matamoros, se registraron dos robos de boletas:
- En la sección 67B, fueron sustraídas 126 boletas por personas externas.
- En la sección 1121B, desaparecieron 1,800 boletas justo antes de abrir la casilla.
Ambos casos fueron registrados en las actas, pero no se reportó operativo policiaco ni detenciones, lo que plantea serias dudas sobre la capacidad institucional de reacción.
Incidente en Puerto Escondido: boletas al piso y violencia verbal
En el distrito 9 (Puerto Escondido), una ciudadana intentó votar con un “acordeón” presuntamente entregado por Morena. Al recibir una negativa, rompió sus boletas y se las lanzó a la presidenta de casilla. La votación se suspendió temporalmente mientras se documentaba el incidente.
Miahuatlán: denuncias grabadas, gritos y tensión
En la sección 158 C1 del distrito 10 (Miahuatlán de Porfirio Díaz), una mujer comenzó a grabar y acusar de fraude a los funcionarios, luego de observar a un adulto mayor recibir ayuda para votar. Alteró el orden al punto que se suspendió brevemente la votación. La presidenta pidió que se retirara, y finalmente la ciudadana accedió sin necesidad de uso de la fuerza.
Funcionarios presionados y suplantaciones en casillas
El INE Oaxaca también reportó intentos de suplantación de funcionarios en al menos tres casillas, así como cinco casos de interferencia directa de personas ajenas. En una de las situaciones más alarmantes, una presidenta de casilla fue presionada para entregar boletas a cambio de dinero: “Por las buenas o por las malas y por 1,500 pesos por 10 bloques”, según el testimonio registrado.
Asimismo, se suspendió la votación temporalmente en varias secciones debido a discusiones por el uso de celulares o materiales partidistas dentro de las casillas.
Autoridad comunitaria ordena cierre de casilla en distrito 01
En la sección 2151 del distrito 01, fue la autoridad comunitaria, respaldada por una asamblea ciudadana, quien ordenó el cierre definitivo de una casilla. Los funcionarios acataron, en un ejemplo de cómo la gobernanza local puede imponerse al marco institucional sin consecuencias inmediatas.
Postura oficial: “jornada pacífica”, con carpetas abiertas
Por su parte, el secretario de Gobierno de Oaxaca, Jesús Romero López, informó que se instalaron 2 mil 805 de las 2 mil 818 casillas, lo que representa un avance del 99.54%. Aseguró que, gracias al trabajo de la Mesa Operativa de Seguimiento Electoral (MOSE), se ha garantizado un proceso pacífico y ordenado.
El funcionario reconoció solo la existencia de “incidentes menores” y confirmó la apertura de 7 carpetas de investigación en las regiones de Valles Centrales, Costa y Mixteca. Pero los reportes del INE y los testimonios ciudadanos revelan una realidad más compleja.
¿Paz institucional o desconexión con el territorio?
La narrativa oficial apunta a una jornada tranquila y sin mayores contratiempos, mientras que los hechos registrados revelan descontrol operativo, falta de protocolos de seguridad efectivos y presencia insuficiente de la autoridad ante delitos flagrantes.
¿Puede una elección ser considerada pacífica si se roban cientos de boletas, si se suspenden votaciones por amenazas, o si se cancelan casillas enteras por presión social o comunitaria?
Un proceso histórico con resultados por definirse, pero lecciones urgentes
La Elección Judicial 2025 buscaba acercar a la ciudadanía al sistema de justicia, apostando por la legitimidad a través del voto. Pero la jornada en Oaxaca deja claro que no basta con instalar casillas ni difundir cifras optimistas.
En resumen, para que este tipo de ejercicios funcionen, se requiere algo más difícil de lograr: confianza pública, presencia del Estado en el territorio, reglas claras y operadores imparciales. De lo contrario, el voto pierde peso, la justicia se vuelve rehén de la informalidad, y la democracia, una promesa sin sustancia.





































