En 11 años, el impacto económico de la violencia se duplicó en Oaxaca, al pasar de 54 mil millones en el 2015 a 107 mil 300 millones de pesos en 2025 (un incremento del 100.3 por ciento), de acuerdo con el Índice de Paz México. Por persona, esto representa un impacto de 25,282 pesos.
Aunque la cifra es menor a la de 2024 (122 mil millones de pesos), el impacto por persona sigue siendo elevado y coloca a Oaxaca a la par de entidades como Puebla. Además de que el impacto total representa entre el 15 y el 20 por ciento del Producto Interno Bruto, señala el documento.
De acuerdo con el Índice de Paz México, elaborado por el Instituto para la Economía y la Paz, el impacto económico de la violencia se define como “el gasto y la actividad económica relacionada con la contención, prevención y atención de las consecuencias de la violencia”. Es decir, “el costo total (directo e indirecto) de la violencia, más un multiplicador económico de paz”.
A nivel nacional, el Índice de Paz México estimó que en 2025 el impacto económico total de la violencia ascendió a 4 billones de pesos. Por persona, esto representó 30,036 pesos; casi 5 mil pesos más que el impacto para Oaxaca.
Comparado con el 2024, cuando fue de 4.5 billones, el impacto económico nacional disminuyó un 11.4% en 2025, equivalente a 514,000 millones de pesos, refiere el índice.
Para el 2025, el Estado de México ocupó el primer lugar en impacto económico de la violencia, con 527 mil 600 millones de pesos. Le siguen: Guanajuato, con 295 mil 600 millones; Jalisco, con alrededor de 246 mil millones; Ciudad de México, 243 mil millones; Veracruz, casi 211 mil millones, y Chihuahua, con 184 mil 600 millones.
Yucatán tuvo uno de los impactos más bajos, con 25 mil 700 millones.
Sin embargo, si se analiza el costo por persona, Oaxaca está casi a la par de Puebla, donde el impacto per cápita fue de 25,500 pesos y su monto global alcanzó los 175 mil millones.
En Colima el costo por persona fue de 70,123 pesos, la cifra más alta.

AVANZA EN EL ÍNDICE
En este nuevo informe, Oaxaca logró avanzar del lugar 13 al 8 como estado pacífico. Es decir, entre los primeros lugares, pero la violencia sigue siendo un problema con altos costos e impactos económicos.
En el 2024, se encontraba en el sitio número 13, es decir, más alejado de la clasificación de paz.
Yucatán se ubicó como la entidad más pacífica, seguida de Chiapas, Tlaxcala, Durango, Campeche, Coahuila, Nayarit y Oaxaca.
Colima fue la menos pacífica, ocupando el lugar 32 entre igual número de estados. Otras entidades menos pacíficas fueron Sinaloa, Guanajuato, Morelos y Baja California.






































