Para Ismael García Cruz, consejero del Instituto Nacional Electoral (INE) en Oaxaca, la desaparición del organismo sin duda pegaría a las instituciones autónomas en el país, dado que significa un retroceso democrático.
En entrevista, calificó de atrevida la pretensión del Ejecutivo Federal en el sentido de pretender su desaparición y la incorporación al Poder Judicial de la Federación, así como una reforma para que las funciones de los órganos autónomos regresen a las secretarías de Estado.
“Las instituciones autónomas no son malas, la prueba es que hay voto popular que ha habido resultados importantes en materia de democracia y eso es palpable”, externó el consejero.
Sin embargo, admitió que hay cosas por mejorar, tales como la cuestión del gasto, “es una institución democrática, pero lo costoso no es su personal sino las acciones para garantizar democracia, como listado nominal, entre otras”.
La propuesta del jefe del Ejecutivo se basa “en buscar un nuevo mecanismo para que se pueda confiar en organismos como el INE, toda vez que las autoridades electorales del país son proclives al fraude, cuestan mucho y son antidemocráticas”.
García Cruz externó que en caso de proceder la desaparición del Instituto Nacional Electoral (INE) representa un duro golpe a la ciudadanía, porque son avances a favor de los mexicanos y sus derechos.
“Un primer paso es que se sacrificaría la autonomía del órgano electoral y que es lo que le permite no depender de ningún otro poder y evita la presión de otros actores”, añadió.
La construcción de este modelo está basado en los principios de imparcialidad, independencia, objetividad y máxima publicidad; “la Secretaría de Gobernación, ni ningún otro poder no puede volver a organizar comicios”, señaló.




































