“Aunque sea pocos, pero habemos todavía hablantes para difundir, enseñar la lengua ngigua, a manera de llegar a su revitalización”, dice el profesor Agustín Jiménez García sobre el idioma chocholteco (ngigua-ngiba), una de las lenguas originarias de Oaxaca con muy alto riesgo de desaparecer.
Aunque con cierto ánimo, Jiménez también sabe que el idioma antiguo de su natal Santa María Nativitas está “en alto riesgo de perderse” y por eso es necesaria su revitalización. Así lo dijo el pasado 20 de febrero, durante la presentación de su libro “Tiaá Xadeena” (“Voces de mi pueblo”), un vocabulario visual e ilustrado para ayudar en esa labor.
Durante la presentación en el Centro Cultural San Pablo, ciudad de Oaxaca, Jiménez apuntó que es justamente ese riesgo el que lo ha motivado a él y a otras personas de su comunidad a hacer algo para que no se pierda la lengua antigua de Nativitas. Una que junto con el ixcateco, zoque, chontal y amuzgo es de las cinco de Oaxaca con ese riesgo, entre los 16 idiomas indígenas que existe en la entidad, como también ha señalado el Instituto de Lenguas Originarias de Oaxaca.
El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) informó que hasta el 2020 en el estado de Oaxaca hay cerca de 847 hablantes del chocholteco, recordó Agustín. Sin embargo, a partir del diagnóstico realizado por sus compañeros, “a panzazos” llegan a los 100. Y de esos 100, “no todos hablan el 100 por ciento; a los mejor la mitad lo habla algo bien y la otra mitad está igual que yo”.
Por eso, el nativo de este municipio de la región Mixteca de Oaxaca señaló que es necesario hacer algo para documentar su lengua. “Porque si nos seguimos durmiendo y ya no se puede revitalizar, rescatar o que siga permaneciendo, no nos gustaría que en 20 o en 30 años nada más se diga: allá se habló o existió el chocholteco”, externó el también presidente del Comité interno de documentación de la lengua chocholteca.
De acuerdo con el gobierno federal, entre las y los 603 habitantes de Nativitas (INEGI, 2020), 172 hablan alguna lengua indígena. Y entre estas la de mayor presencia era el chocholteco (con 161 hablantes), seguido del mixteco (4) e ixcateco (2).
“Los hablantes tenemos el compromiso de enseñar a quien no sabe, de pedirle que pregunte” consideró Agustín, quien aprendió el chocolteco de sus padres, Aurelio y Delfina, de oficio campesinos y creadores de sombreros de palma.
El chocholteco se habla solamente en cuatro comunidades de Oaxaca: Santa María Nativitas, San Pedro Monteverde, San Pedro Buenavista y Santa Catarina Ocotlán, explicó Agustín, autor del libro que define como “un ejercicio de herencia y memoria con 23 campos semánticos y sus correspondientes pinturas alusivas”.
Para este libro, presentado en el marco del Día Internacional de la Lengua Materna, Jiménez García señaló que la ilustración fue coordinada por el artista Carlos Bazán Ramos, a quien conoció cuando este y el realizador Hugo Pacheco trabajaban en un documental sobre la lengua ngigua o ngiba.
Debido a la magnitud del trabajo para “Tiaá Xadeena”, Bazán trabajó junto con otros jóvenes artistas para ilustrar las 140 páginas del volumen: Miguel Santiago, Josué Cariño, Mariela Guzmán, Esteban Romero Hernández e Itayetsin Mendoza, originarios de las comunidades chocholtecas.
“Con dibujos y trazos de flora y fauna de su región, dieron imagen a una lengua como la chocholteca, sobre la cual el profesor Jiménez estima que se define por una pronunciación nasal en la que cambiando un poco el tono de lo que se dice, se puede llegar a hablar hasta de tres o cuatro cosas diferentes”, explicó Bazán Ramos.
Además de su presentación en la capital oaxaqueña, “Tiaá Xadeena” (Voces de mi pueblo), fue presentado el 21 de febrero en Santa María Nativitas, en un evento que reunió a la población en general y autoridades.









































