Compras de pánico en Oaxaca ocasionan desabasto y alza de precios
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Compras de pánico en Oaxaca ocasionan desabasto y alza de precios

*La situación de contingencia sanitaria ha traído alzan en los costos de productos de la canasta básica

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“¡Ni huevos hay!”, dice con enojo un cliente en una sucursal de una tienda de autoservicio transnacional, y es que en los anaqueles vacíos solo quedan las etiquetas con los precios.

A pesar de que, en las calles de la ciudad de Oaxaca, la vida transcurre con cierta normalidad aunque cada vez hay menos personas, y el Covid-19 o coronavirus no se ha expandido en territorio oaxaqueño –según cifras oficiales-, las compras de pánico le han pegado a las reservas de las tiendas comerciales de la entidad.

“No entren en pánico, compren lo que necesiten porque entre más compran más suben los productos. Con la desesperación, nosotros estamos haciendo que crezca más”, dice Ainalem, responsable de Bodegas Megaprecio, ubicada en la Central de Abasto.

Los trabajadores de esta bodega no han descansado desde hace dos semanas, pues las personas no han dejado de comprar, “el producto no ha escaseado, pero si se han encarecido”, destacan los empleados.

“La semana pasada y esta no hemos descansado, hemos trabajado hasta domingos, porque los clientes han estado en pánico y no queremos dejarlos de surtir, hasta el momento hemos vendido todo lo que nos han pedido”, afirma la responsable del establecimiento de abarrotes.

En las bodegas de abarrotes de la Central de Abasto la vida transcurre sin contratiempos. Nadie usa cubrebocas y el gel antibacterial no está disponible. 

“Nuestro horario será normal. Se tomarán las medidas recomendadas por el sector salud y se estará laborando únicamente con el personal necesario para el funcionamiento, por lo que se les pide paciencia para surtir sus pedidos”, se lee en un anuncio pegado en uno de los postes de la bodega.

Los diablitos no dejan de llegar al local, en donde las reservas de mercancía de abarrotes no menguan. Es desabasto es un mito, pero la cara de la encargada muestra cansancio. 

“A partir de la demanda que hay, los proveedores nos han surtido los productos más caros. Algunos productos que han incrementado el precio son el cloro, el papel higiénico, el aceite, la galleta, el arroz y el frijol que ya se nos están terminando”, afirma Ainalem.

EL HUEVO, POR LAS NUBES

“Es todo lo que hay”, dice la encargada de una tienda comercial ubicada cerca del Aeropuerto de Santa Cruz Xoxocotlán.

Los clientes llegaban, pero el producto se acabó, sólo queda la etiqueta con el precio: 69 pesos costaban el cono, “cuando hace unos días lo encontrabas a 55 pesos”, dice un cliente, quien hace una mueca de desesperación, pues ha recorrido varias tiendas y no encuentra el producto a buen precio.

Junto a su esposa e hijo, el cliente sale de prisa, mientras otros más sólo se asoman “en la tienda de la esquina de mi casa cuesta a tres por 10”, dice una clienta con resignación.

En la Central de Abasto hay huevos, pero el costo es más elevado. “Huevo, sí tenemos, pero está muy caro, a 900 pesos a la caja, el cono está a 71.50 cuando ayer costaba 70 pesos”, dice Ainalem.

Pero el huevo no es el único producto que escasea en las tiendas comerciales transnacionales, también la pasta: “es lo único que hay en las bodegas”, dice un promotor mientras coloca el producto en los anaqueles.

En el caso del papel higiénico, producto muy demandado por la clientela, los precios no han variado en esta tienda comercial.

Los anaqueles vacíos de los productos básicos contrastan con los repletos de otros artículos, como el de bebidas alcohólicas o los productos electrónicos, en donde no hay muestra desabasto.

En la sección de farmacia se leía: “estimado cliente, por favorecer a un mayor número de familias, la venta de artículos de limpieza, sanitizantes y desinfectantes, se limita a tres piezas por familia, agradecemos su comprensión”.

La etiqueta de artículo agotado sólo está en la sección de gel antibacterial y cubrebocas, “hoy nos llegó mercancía, pero esos productos no llegaron”, en el anaquel del alcohol la imagen es similar.

MOMENTO DE INNOVAR

En las bodegas de frutas y verduras de la Central de Abasto los colores, olores y sabores no se han ido, aunque a decir de los comerciantes, los clientes sí, por lo que es momento de innovar.

“Ahorita lo que estamos implementando es la entrega a domicilio sin costo extra, para que la gente no salga, lo estamos promocionando en redes sociales, tenemos que adaptarnos”, afirma Eduardo Zárate, representante de la comercializadora de frutas y verduras Caballero.

El olor a piña impregna el local, a un costado, las manzanas verdes y rojas forman un mosaico bicolor que es complementado por el brócoli, las lechugas y las zanahorias.

“Ha bajado un poco la afluencia de personas y los precios sí se han incrementado en algunos productos, como zanahoria y brócoli. La zanahoria llegó a los 200 pesos el bulto, esta semana estuvo en 150 pesos”, dice el encargado.

Esta bodega le surte a restaurantes del Centro de la ciudad de Oaxaca, muchos de ellos ya no hacen pedidos, pues la clientela no es la misma desde la contingencia.

“Nosotros surtimos a varios restaurantes del Centro Histórico y bajaron los pedidos, nos han dicho que por la crisis la afluencia de su clientela es poca. Por el momento no nos pega tanto, pero si sigue las cosas puede cambiar”, afirma el comerciante de la Centra de Abasto.

Los estragos del desabasto comienzan a sentirse, pero aseguran que aguantarán hasta donde sea posible, además de que buscan en todo momento proteger la salud de sus trabajadores y clientes, aplicando las medidas recomendadas por los servicios de salud ante el Covid-19.

¿Y LOS CLIENTES?

Pero no en todas las bodegas de productos básicos se ha incrementado la clientela, sólo los precios, como en la cremería González, ubicada en la zona seca de la Centra de Abasto. 

“La afluencia de clientes se ha reducido hasta en 10 por ciento y nosotros creemos que es por la contingencia y por la suspensión de clases, pues muchas personas tienen negocios alrededor de las escuelas”, dice el responsable del local.

En este negocio venden al mayoreo y menudeo, la presencia de clientes al mediodía es alta, aunque los despachadores aseguran que sin contingencia sanitaria es mucho más alta.

“En algunos productos los precios se han incrementado; las sopas instantáneas han subido de precio en 10 por ciento, en lácteos 10 por ciento, en embutidos 15 por ciento”, afirman.

Los precios se manejan por los cambios en el mercado, señalan los responsables de la cremería González, por que recomiendan a sus clientes, principalmente tiendas pequeñas, que estén al pendiente de los cambios de precio, para evitar pérdidas.

“Lo importante para los comerciantes es verificar los precios, por que cambian muy rápido, y hay veces que quedan desfasados y al momento de que vienen a comprar otra vez, su ganancia se vuelve pérdida”, destacan.

SIN SALIR DE CASA Y CON PRECIOS ALTOS

Ximena, de 47 años, tiene diabetes y se puso en cuarentena, a medias, pues tiene que hacer la comida para su familia. Vive en Lomas de Santa Rosa y debe hacer las compras en la tienda de la esquina, a 100 metros de casa, sin embargo, en los últimos días el gasto ya no le alcanza.

“Ya no vamos a comer huevitos le dije a mi nieta”, reclama al ver que está a tres huevos por 10 pesos, es más caro que la semana pasada, pero no son los únicos productos que subieron en la tienda.

El queso pasó de 20 a 24 pesos y un kilo de frijol costaba hace unos días 28 pesos y ahora me lo quieren vender a 50 pesos, mientras que el azúcar pasó de 18 a 24 pesos, asegura la ama de casa, “mis hijos me dijeron que no saliera por el coronavirus, pero con estos precios no se puede”.

 

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