Una nueva jornada de violencia sacudió este fin de semana a Jalisco, Michoacán, Tamaulipas, Guanajuato, Colima, Nayarit y Aguascalientes, donde civiles armados realizaron narcobloqueos e incendiaron vehículos en respuesta a operativos de seguridad desplegados por fuerzas federales y estatales. Las acciones generaron caos vial, suspensión de actividades y un clima de incertidumbre en diversas regiones.
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— El Imparcial de Oaxaca (@ImparcialOaxaca) February 22, 2026
Las autoridades confirmaron que los bloqueos fueron una reacción directa a intervenciones oficiales dirigidas contra grupos delictivos. Hasta el momento no se han reportado detenciones vinculadas con los hechos.
JALISCO: OPERATIVO EN TAPALPA DESATA REACCIÓN VIOLENTA
En Jalisco, el detonante fue un operativo federal en el municipio de Tapalpa. El gobernador Pablo Lemus confirmó la intervención coordinada, la cual derivó en enfrentamientos armados y bloqueos en distintos puntos, incluida la Zona Metropolitana de Guadalajara.
Entre los incidentes más visibles se encuentra la quema de una pipa en el cruce de carretera a Saltillo y Periférico Norte, en Zapopan. También se reportaron vehículos atravesados e incendiados en la carretera a Colima (kilómetro 40), en la vía libre Acatlán de Juárez–Ciudad Guzmán, y en tramos cercanos a Tamazula y Zapotiltic.
El gobierno estatal activó el “código rojo” y convocó a la mesa de seguridad con autoridades de los tres niveles para coordinar la respuesta y restablecer la circulación.
MICHOACÁN: QUEMA DE UNIDADES Y CIERRE DE CARRETERAS
En Michoacán, ciudadanos difundieron videos donde se observan tráileres y camiones incendiados que bloquean carreteras estratégicas.
Uno de los puntos afectados fue la carretera Zináparo–La Piedad, a la altura de Numarán, donde un tractocamión fue consumido por las llamas. En Jiquilpan se reportó otro bloqueo con quema de unidad en la glorieta cercana a Liconsa.
En la localidad de Churintzio, hombres armados obligaron a descender a un transportista tras disparar contra su vehículo para después incendiarlo y cerrar el paso hacia Ecuandureo.
TAMAULIPAS TAMBIÉN EN ALERTA
Aunque con menor información pública disponible hasta el momento, autoridades de Tamaulipas confirmaron bloqueos similares en respuesta a acciones de seguridad. La situación mantiene en vigilancia permanente a corporaciones estatales y federales.
GUANAJUATO, NAYARIT Y COLIMA SE SUMAN A LA ESCALADA
La ola de violencia no se limitó a Jalisco, Michoacán y Tamaulipas. En Guanajuato, la Secretaría de Seguridad y Paz del Gobierno de Guanajuato informó que, tras los operativos federales realizados en Jalisco, se registraron incendios en farmacias y tiendas de conveniencia en distintos municipios.
De acuerdo con el reporte oficial, los hechos se documentaron en Guanajuato capital, Moroleón, Irapuato, Silao y León. Las autoridades estatales señalaron que los siniestros estarían vinculados como reacción a acciones de fuerzas federales en entidades vecinas.
Asimismo, se reportaron incendios y hechos violentos en Nayarit y Colima, ampliando el radio de afectación y evidenciando un posible efecto expansivo tras los operativos de seguridad.
La extensión geográfica de estos actos refuerza la hipótesis de una respuesta coordinada por parte de grupos delictivos, lo que eleva la presión sobre las autoridades federales y estatales para contener la escalada y evitar mayores afectaciones a la población civil y al sector comercial.
IMPACTO Y DESAFÍO A LA AUTORIDAD
Los narcobloqueos evidencian una estrategia recurrente de grupos criminales: utilizar el incendio de vehículos para obstaculizar operativos y enviar mensajes de fuerza. Más allá del daño material, el efecto inmediato es la paralización de la movilidad, afectaciones al comercio y temor entre la población.
En el caso de Jalisco, no es la primera vez que una intervención oficial deriva en bloqueos coordinados. Este patrón plantea cuestionamientos sobre la capacidad del Estado para anticipar y contener reacciones violentas sin comprometer la seguridad de civiles.
Las autoridades pidieron a la ciudadanía evitar las zonas afectadas, ceder el paso a vehículos de emergencia y mantenerse informada por canales oficiales. Mientras tanto, continúan los despliegues para liberar carreteras y evaluar daños.
UN ESCENARIO DE TENSIÓN REGIONAL
La simultaneidad de hechos en tres estados refleja la dimensión regional del problema de seguridad. Aunque los gobiernos sostienen que los operativos buscan debilitar estructuras criminales, los bloqueos muestran la capacidad de respuesta inmediata de estos grupos.
Finalmente, la pregunta que queda abierta es si las acciones coordinadas lograrán desarticular a las organizaciones o si, como en episodios anteriores, la violencia volverá a repetirse tras el repliegue operativo.











































