La Secretaría de Educación Pública (SEP) negó que el relevo de Marx Arriaga al frente de la Dirección General de Materiales Educativos haya sido un “cese” o “desalojo”. Aunque reconoció que la diligencia realizada el viernes 13 de febrero fue “absolutamente reprobable” por la forma en que se ejecutó.
En un comunicado, la dependencia sostuvo que fueron funcionarios de la propia institución quienes solicitaron acompañamiento de personal de resguardo, una medida que calificó como “a todas luces innecesaria”. Ante ello, el titular de la SEP, Mario Delgado Carrillo, ordenó una investigación y advirtió que habrá consecuencias conforme a sus resultados.
UNA SALIDA ENTRE VERSIONES ENCONTRADAS
Mientras en redes sociales circuló la versión de un desalojo forzado, la SEP afirmó que se trató de un procedimiento jurídico acordado previamente. Según la institución, Arriaga aceptó que se siguiera la ruta administrativa para liberar la plaza, la cual cambió de naturaleza a un cargo de libre designación.
“No se trató de ningún cese, despido y mucho menos un desalojo”, insistió la dependencia federal.
Sin embargo, el propio tono del comunicado —que condena la forma de la diligencia— revela tensiones internas en una de las áreas más sensibles de la política educativa actual.
LOS CAMBIOS QUE DETONARON EL CONFLICTO
De acuerdo con la SEP, la Subsecretaría de Educación Básica solicitó a la Dirección General de Materiales Educativos una serie de ajustes a los Libros de Texto Gratuitos. Los cuales no fueron aceptados por Arriaga.
Entre los cambios planteados se encuentran:
- Incorporar más contenidos en lenguas indígenas.
- Garantizar formatos en macrotipo y sistema Braille.
- Incrementar la presencia de mujeres en libros de historia.
- Ampliar el reconocimiento a pueblos indígenas y comunidades afrodescendientes.
- Diseñar materiales para infancias y adolescencias en situación de movilidad.
- Fortalecer contenidos de humanismo y vida saludable.
- Crear materiales específicos para docentes multigrado.
Según la SEP, la negativa a introducir estas modificaciones frenó durante meses los avances editoriales. En una reunión celebrada el 28 de enero, Mario Delgado propuso a Arriaga ocupar otro cargo dentro del gobierno para destrabar el proceso; el ofrecimiento fue rechazado.
El funcionario, sostiene la dependencia, argumentó que aceptar los cambios significaría atentar contra el legado del expresidente Andrés Manuel López Obrador.
DEFENSA DE LA NUEVA ESCUELA MEXICANA
En su posicionamiento, la SEP defendió la continuidad de la Nueva Escuela Mexicana (NEM) y de los 107 Libros de Texto Gratuitos impulsados durante la administración anterior.
Afirmó que es “mentira” que se pretenda eliminar contenidos relacionados con procesos de transformación o con el llamado obradorismo. “Nunca se ha pedido que se retiren de los libros las luchas y los movimientos insurgentes que dignamente ha protagonizado el pueblo de México”, señaló.
Por otra parte, la dependencia subrayó que los libros son “herramientas vivas”, sujetas a actualización permanente, y que los ajustes buscaban ampliar inclusión y cobertura, no alterar la esencia del modelo educativo.
INVESTIGACIÓN Y NUEVO NOMBRAMIENTO
Tras los hechos del 13 de febrero, Mario Delgado instruyó revisar la actuación de los funcionarios involucrados en la diligencia. “Entre compañeros siempre debe prevalecer el respeto, nunca los abusos de poder”, expresó la SEP.
La plaza quedó liberada y se prevé un nuevo nombramiento a partir del lunes 16 de febrero.
Finalmente, el episodio deja al descubierto diferencias sobre el rumbo editorial de los materiales educativos y abre interrogantes sobre el equilibrio entre continuidad ideológica e innovación pedagógica en el sistema educativo federal.











































