El presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), Hugo Aguilar Ortiz, se pronunció este lunes sobre la adquisición de camionetas blindadas para ministras y ministros, así como la decisión de no utilizarlas, en medio de cuestionamientos públicos por el costo de estos vehículos y otros gastos del nuevo pleno.
Aguilar Ortiz explicó que, debido a la relevancia del cargo y los riesgos asociados a la labor judicial, el 1 de septiembre de 2025 se adquirieron 43 vehículos blindados, de los cuales 39 fueron finalmente entregados. Detalló que, aunque se recibieron unidades tipo Suburban, los integrantes de la Corte optaron por conservar únicamente vehículos tipo Jeep.
“Desde el inicio de nuestra tarea, cada uno de los ministros y ministras decidió no usar las Suburban porque son ostentosas”, señaló.
FALLAS MECÁNICAS Y DECISIÓN DE VENDER VEHÍCULOS
El ministro presidente indicó que durante cuatro meses los vehículos presentaron fallas mecánicas, por lo que se realizaron análisis de riesgo que derivaron en la determinación de renovar el parque vehicular y poner a la venta 21 unidades.
Sin embargo, ante el creciente debate público sobre el gasto, Aguilar Ortiz anunció que los vehículos blindados recientemente adquiridos no serán utilizados.
“Hemos escuchado los cuestionamientos y hemos tomado la decisión de no utilizar los vehículos blindados recientemente adquiridos. La austeridad no es un acto simbólico, serviremos al pueblo con el mínimo necesario. Seguridad no implica lujo”, afirmó.
NUEVAS MEDIDAS Y AJUSTES PARA 2026
Tras esta aclaración, Néstor Vargas, consejero jurídico de la Ciudad de México, informó sobre nuevas medidas de funcionamiento del Poder Judicial para 2026, así como los ahorros esperados derivados de estas decisiones, aunque sin detallar aún los montos específicos.
POLÉMICA POR GASTO EN TOGAS PARA MINISTROS
Paralelamente, la SCJN enfrenta otra controversia por un gasto cercano a los 300 mil pesos en la adquisición de 12 togas para los ministros que integran la nueva Corte, de acuerdo con información obtenida por Froji MX vía transparencia.
Aunque Hugo Aguilar Ortiz había señalado públicamente que no usaría toga, el pleno decidió mantener la vestimenta tradicional. La compra incluyó seis togas para ceremonias extraordinarias y seis para sesiones ordinarias, adquiridas mediante dos contratos distintos durante 2025.
Los documentos oficiales indican que el costo unitario de cada toga osciló entre 22 mil y 26 mil pesos, lo que representó un desembolso total de 294 mil 547.20 pesos. Las prendas fueron personalizadas para seis ministros, mientras que tres integrantes de la Corte —las ministras Jasmín Esquivel, Lenia Batres y Loretta Ortiz— conservaron las togas de la integración anterior.
AUSTERIDAD BAJO ESCRUTINIO
Estos gastos se suman a otras decisiones recientes de la SCJN que han generado debate público, como la compra —y posterior anuncio de no uso— de las camionetas blindadas durante la transición del nuevo pleno. Las críticas apuntan a un posible contraste entre el discurso de austeridad y la práctica administrativa en el uso de recursos públicos dentro del máximo tribunal del país.











































