Durante el primer año de gobierno de Claudia Sheinbaum, del 1 de octubre de 2024 al 30 de septiembre de 2025, el robo de combustible siguió siendo uno de los principales desafíos para el Estado mexicano. Petróleos Mexicanos (Pemex) registró 9.520 tomas clandestinas en su red de ductos. Por donde se transportan gasolinas, diésel y gas licuado de petróleo en todo el país.
Aunque la cifra representa una disminución respecto a años anteriores, el fenómeno del huachicol continúa alimentando a las organizaciones criminales, que han convertido la venta de combustible robado en una de sus fuentes de ingresos más relevantes, solo detrás del narcotráfico, según autoridades estadounidenses.
UN PROBLEMA QUE NO CEDE
El huachicol se mantiene desde hace más de una década como un problema estructural. Las bandas dedicadas a esta práctica operan principalmente en el centro del país y mantienen disputas constantes entre ellas y con las fuerzas de seguridad, salvo cuando existen acuerdos locales.
Estados como Tamaulipas, Puebla y el Estado de México han logrado contener parcialmente la ordeña de ductos. Sin embargo, Hidalgo se mantiene como el principal foco rojo. Desde 2018, esta entidad encabeza la lista nacional de tomas clandestinas y, en algunos años, ha concentrado hasta 40% de los piquetes detectados en todo el país.
CIFRAS A LA BAJA, PERO AÚN ALTAS
Las 9.520 tomas clandestinas registradas en el primer año de Sheinbaum son 1.300 menos que en todo 2024 y constituyen el nivel más bajo desde 2016. Aun así, la concentración regional es marcada.
Hidalgo lidera con 2.463 tomas, seguido de Jalisco, con 1.757, y Guanajuato, con poco más de 1.500. En conjunto, estos tres estados concentran más de la mitad de los piquetes detectados a nivel nacional. Les siguen Tamaulipas, Querétaro, Nuevo León y el Estado de México.
MILLONARIAS PÉRDIDAS PARA PEMEX
El impacto económico del huachicol tradicional es elevado. En el primer año del actual gobierno, el valor del combustible robado alcanzó 25.702 millones de pesos, alrededor de 1.500 millones de dólares. Una cifra superior a la del periodo inmediato anterior.
A esto se suman los costos operativos para reparar y clausurar las tomas clandestinas. Solo entre enero y abril de 2025, Pemex destinó 227 millones de pesos para inhabilitar piquetes en distintos puntos del país.
HIDALGO, EL EPICENTRO
Hidalgo se ha convertido en la piedra angular del robo de combustible debido a su infraestructura estratégica. En su territorio convergen una refinería, un complejo petroquímico y una central termoeléctrica. Además de ductos que conectan con Jalisco, la Ciudad de México y Veracruz.
Los ductos Tuxpan-Tula, Tula-Salamanca y Tuxpan-Azcapotzalco son de los más afectados. Informes internos de Pemex señalan como factores clave la falta de protección de concreto en las tuberías, tramos expuestos y posibles actos de colusión entre delincuentes, empleados y autoridades locales.
CIRCUITOS DEL ROBO
En el suroriente de Hidalgo se concentra uno de los principales circuitos de huachicol del país. Municipios como Cuautepec, Tulantepec, Singuilucan y Tepeapulco acumulan 772 tomas, cifra que se eleva a 968 si se incluye Huauchinango, en Puebla.
Otro circuito relevante se ubica alrededor de la refinería de Tula, junto con municipios vecinos del Estado de México. En Jalisco y Guanajuato, el ducto que va de Salamanca a Guadalajara presenta una actividad intensa, con Degollado como el municipio con más tomas detectadas en el último año.
MAFIAS IDENTIFICADAS
Las autoridades federales tienen identificados a diversos grupos y líderes criminales que operan en estos corredores. En Hidalgo, algunos de ellos incluso han incursionado en la política local. En Jalisco y Guanajuato, el robo de combustible se vincula a redes cercanas al Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), particularmente a estructuras familiares asentadas entre ambos estados.
En 2023, el Departamento del Tesoro de Estados Unidos sancionó a integrantes de estas redes por su participación en robo de combustible, tráfico de armas y drogas. Lo que confirma la dimensión transnacional del problema.
Con información de El País










































