La temporada de huracanes en el Pacífico ha iniciado con fuerza inusual. Tres sistemas meteorológicos en desarrollo —Bárbara, Cosme y Dalila— amenazan con afectar las costas mexicanas en los próximos días, lo que ha generado una alerta preventiva en estados como Oaxaca, Chiapas y Guerrero.
El más avanzado, la tormenta tropical Bárbara, se formó en las últimas horas y podría convertirse en huracán en el transcurso de la semana. Su centro se ubica actualmente a 290 kilómetros al suroeste de Zihuatanejo, Guerrero, con vientos sostenidos de 75 km/h y rachas de hasta 95 km/h, desplazándose hacia el oeste-noroeste a 19 km/h.
Oaxaca, bajo riesgo de impacto indirecto
Aunque el centro de Bárbara no se prevé que toque tierra directamente en Oaxaca, la cercanía del fenómeno podría ocasionar lluvias intensas, rachas de viento y oleaje elevado en varias regiones del estado, especialmente en la Costa y el Istmo.
A esta amenaza se suma otra zona de baja presión con un 80% de probabilidad de desarrollo, identificada como posible ciclón Cosme, al sur de la península de Baja California, y una tercera perturbación con un 30% de potencial, que podría evolucionar a la tormenta Dalila.
Cierran puertos en el Pacífico; Oaxaca debe prepararse
Como medida preventiva, la Capitanía Regional de Acapulco cerró el puerto a la navegación menor desde el pasado 6 de junio, debido a las condiciones marítimas adversas: fuerte oleaje, visibilidad reducida y rachas de viento superiores a los 50 km/h.
Aunque esta acción se implementó en Guerrero, las autoridades oaxaqueñas deben considerar medidas similares, dada la proximidad del sistema Bárbara a la franja costera de Oaxaca, donde comunidades como Puerto Escondido, Huatulco, Salina Cruz y poblados del Istmo están expuestos a impactos indirectos.
Alerta para comunidades vulnerables: lluvias y deslaves a la vista
De mantenerse el curso actual, los efectos de Bárbara —aunque sin impacto directo— pueden sentirse en zonas montañosas y vulnerables a deslaves, como la Sierra Sur y la Sierra Norte, donde las lluvias persistentes pueden saturar los suelos y provocar deslizamientos.
En el Istmo de Tehuantepec, donde ya se han registrado lluvias constantes desde inicios de junio, el riesgo aumenta debido a su fragilidad en infraestructura carretera y la alta densidad poblacional de comunidades costeras.
¿Está Oaxaca preparado? Una crítica a la respuesta institucional
La experiencia de años anteriores demuestra que, a pesar de las advertencias, la coordinación entre Protección Civil estatal y los municipios suele ser tardía o reactiva, en lugar de preventiva. Muchos ayuntamientos carecen de planes actualizados de evacuación o de refugios habilitados, y las zonas rurales quedan frecuentemente desprotegidas.
A esto se suma el rezago en infraestructura de drenaje en ciudades como Juchitán, Salina Cruz y Pinotepa Nacional, donde lluvias intensas colapsan fácilmente los sistemas pluviales, generando inundaciones peligrosas.
Llamado a la acción: previsión, no improvisación
La ciudadanía y los gobiernos municipales deben mantenerse atentos a las recomendaciones de Protección Civil, evitar zonas de riesgo, asegurar techos, retirar objetos peligrosos y resguardarse adecuadamente.
Es fundamental que el Gobierno del Estado de Oaxaca refuerce la comunicación preventiva, active centros de resguardo y garantice atención inmediata a comunidades indígenas y rurales, históricamente olvidadas en estos contextos.
Próximos nombres en la lista: Cosme y Dalila
Los sistemas activos podrían evolucionar en los próximos días:
Bárbara: 90% de probabilidad de convertirse en huracán. Ya es tormenta tropical.
Cosme: 80% de probabilidad de desarrollo. Aún lejos, pero monitoreado.
Dalila: 30% de probabilidad, pero en aumento.
Los expertos alertan que el Océano Pacífico podría mantenerse activo por varias semanas, por lo que junio será un mes clave para la vigilancia climática.
⚠️ Recomendaciones clave para Oaxaca:
No acercarse a playas ni zonas de ríos crecidos.
Verificar rutas de evacuación y refugios temporales.
Mantenerse informado por medios oficiales y no difundir rumores.
Preparar mochilas de emergencia con documentos, agua y víveres básicos.











































