Con el taller “Sanar desde la raíz”, realizado este fin de semana, mujeres y hombres conocedores de la herbolaria compartieron saberes milenarios sobre el uso curativo de plantas medicinales, reafirmando la importancia de preservar estas prácticas en la región Mixteca.
Ericka Magali Ortiz Santiago, regidora comunitaria y de Pueblos Originarios, destacó la relevancia de recuperar estos conocimientos y de involucrarse también en el cultivo y conservación de las especies nativas.
Como parte de la segunda sesión del taller, dedicada a tallos y hojas medicinales, médicos tradicionales de la Organización de Médicos Indígenas de la Mixteca impartieron la ponencia “Propiedades curativas de las plantas medicinales”, en la que explicaron sus beneficios terapéuticos y su valor en la medicina alternativa.
Ortiz Santiago señaló que, en un contexto de creciente interés por el bienestar integral, rescatar estos saberes permite reconocer la eficacia de la medicina ancestral, fomentar el uso responsable de los recursos naturales y abrir espacios de diálogo con la ciencia moderna.
Durante la actividad, pobladores como Javier González, de Cuquila, subrayaron la necesidad de valorar esta medicina que los pueblos conocen y practican en su vida diaria. “Es necesario rescatar estas plantas, cultivarlas y estudiarlas, pues muchas ya se han extinguido por la falta de conocimiento”, expresó.
De igual forma, Fermín Aguilar, de la agencia de San Nicolás, resaltó que vale la pena difundir estos saberes para aliviar y prevenir de manera natural. Mencionó que varias plantas como el borrachito, el coyote, el pericón, el gordo lobo y la flor de azahar, entre otras, se han dejado de ver en la zona norte de Tlaxiaco, a pesar de que antes eran indispensables en las cocinas y en la medicina tradicional para tratar padecimientos como diarreas, dolores, empachos, enojo y otros malestares.
Médicos tradicionales y autoridades locales reiteraron que estas actividades continuarán fortaleciéndose, con el fin de preservar la riqueza ancestral en salud que resguarda la Mixteca desde tiempos inmemoriales.









































