La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, advirtió que su gobierno no permitirá que el país sea utilizado como tema electoral en las campañas políticas de Estados Unidos rumbo a las elecciones legislativas de 2026.
Desde Palacio Nacional, la mandataria aseguró que se mantendrá “vigilante” frente a cualquier intento de injerencia política. Y afirmó que México decidirá de manera soberana sobre sus procesos internos.
“México no es piñata de nadie”, expresó al referirse a sectores políticos estadounidenses. Que, según dijo, buscan utilizar temas como migración y narcotráfico con fines electorales.
DESCARTA SEÑALAMIENTO DIRECTO A TRUMP
Sheinbaum aclaró que sus señalamientos no están dirigidos directamente al presidente estadounidense Donald Trump, sino a integrantes de su entorno político y asesores.
La mandataria consideró que algunos actores en Estados Unidos mantienen una visión “electorera” al colocar a México en el centro del debate político previo a las elecciones intermedias estadounidenses programadas para noviembre de 2026.
En esos comicios se renovarán los 435 escaños de la Cámara de Representantes y parte del Senado. En un contexto donde migración y seguridad se perfilan como temas prioritarios entre sectores republicanos.
RECHAZA INTERVENCIÓN EN ELECCIONES DE 2027
La presidenta también sostuvo que no permitirá intervenciones externas en las elecciones intermedias mexicanas de 2027.
“Aquí decide México, los mexicanos”, afirmó al insistir en que la defensa de la soberanía será uno de los ejes centrales de su administración.
Las declaraciones se producen luego de que en semanas recientes surgieran versiones en medios estadounidenses sobre una supuesta participación de consulados mexicanos en asuntos políticos internos de Estados Unidos. Dichas acusaciones las rechazó previamente el gobierno mexicano.
MORENA CIERRA FILAS POR SOBERANÍA
En el contexto de estas tensiones, Sheinbaum sostuvo recientemente una reunión con legisladores de Morena, PT y PVEM para abordar temas relacionados con soberanía y posibles presiones externas.
El encuentro fue descrito por dirigentes oficialistas como un llamado a reforzar la comunicación con la ciudadanía sobre el escenario político y la relación bilateral con Estados Unidos.












































