Ante el próximo arribo de turistas por las vacaciones de verano y las fiestas de Guelaguetza, el municipio de Oaxaca de Juárez vuelve a enfrentar la falta de papeleras y otros contenedores para que la población local y visitante pueda depositar sus residuos de paso.
Además de que en los últimos meses también desaparecieron los cestos de carrizo que se habían usado en los últimos meses en el Zócalo y en la Alameda de León.
Los pocos depósitos se ubican en la calle Bustamante y alrededores, aunque son menos que los de hace un año y en muchas ocasiones terminan siendo empleados como basureros de hogares o de comercios y no para lo cual fueron pensados: los residuos de paso.
A la falta de contenedores para residuos se suma también la poca o nula educación ambiental entre la población local y visitante, ya que los desechos terminan siendo arrojados o abandonados en las calles, en las rejas de los inmuebles, en los macetones de concreto del programa Oaxaca Camina e incluso en las jardineras y fuentes generando focos de infección y mala imagen.
Estas prácticas han orillado a que algunos comerciantes y habitantes coloquen carteles en los macetones para advertir de que no son basureros o de que hay multas para quienes incurran en estas actitudes.
De acuerdo con el ayuntamiento capitalino, actualmente se recolectan alrededor de 450 toneladas de desechos a diario. Sin embargo, para las temporadas vacacionales como la próxima de Guelaguetza, se estima que se generen 135 toneladas de desechos extras al día.
La falta de contenedores se enmarca en una problemática que desde octubre de 2022 atraviesa la ciudad de Oaxaca ante la falta de un relleno sanitario, desde el cierre definitivo del que operó por 40 años en la Villa de Zaachila.
Víctor Romero, secretario de Servicios Vecinales, ha señalado que actualmente la ciudad lleva entre 480 y 520 toneladas de residuos al Centro de Transferencia Temporal en Santa Cruz Xoxocotlán, uno de los avances que consideró a raíz de la crisis de la basura. Además de destacar que con este nuevo espacio se ha liberado el playón del río Atoyac, el cual operó como zona de transferencia temporal para la ciudad a raíz de la crisis.








































