Con el argumento de salvaguardar su patrimonio, habitantes del fraccionamiento Reforma –ubicado a un costado de la carretera Juchitán-Espinal– iniciaron con el bardeado de su zona habitacional, por lo que cubrieron los espacios públicos para convertir toda el área en una privada.
El proyecto de seguridad y vigilancia que inició hace poco más de dos años estableció puestos de seguridad en los principales accesos del fraccionamiento, además de bloquear las calles secundarias con cercos metálicos.
Los fraccionamientos Reforma y la Riviera son consideradas como áreas exclusivas para la residencia de empresarios y políticos, entre estos últimos destacan exgobernadores, y expresidentes municipales, incluyendo al edil de Asunción Ixtaltepec, Óscar Toral Ríos.
Ambos fraccionamientos son separados por una calle considerada como principal acceso para ambos, pero ante el incremento de robos domiciliarios y a la negativa de las autoridades municipales de esos momentos de establecer un puesto de vigilancia de la Policía Municipal, determinaron organizarse para protegerse.
El argumento de la mesa directiva, que dirige Hugo Ramos, para aislar su fraccionamiento es que la mayoría de los habitantes del lugar son empresarios y profesionistas, quienes pasan la mayor parte del tiempo fuera de casa, motivo por el cual eran objetivo de la delincuencia.
Con la aportación monetaria de los colonos fue construido un módulo de seguridad en el arco principal de acceso, al cual se le instaló una barra metálica que restringe el paso de las unidades de motor, mientras que los mototaxistas tienen prohibido circular en sus calles.
Durante la presente semana, la mesa directiva de los colonos inició con la construcción de una barda perimetral que aísla las áreas verdes y juegos infantiles construidos e instalados por la autoridad municipal de los habitantes de las colonias vecinas.
La construcción de esta barda ha provocado el malestar de las personas que acuden diariamente a realizar sus actividades físicas y deportivas en los aparatos instalados por el ayuntamiento municipal en el lugar, al igual que los ciclistas, quienes se reúnen por las tardes en las mesas del lugar, y en los padres de familia de los menores que acuden a los juegos, por lo que demandan la intervención de las autoridades municipales.











































