La señora Graciela Santos acusó al secretario general del sindicato 003 al servicio del ayuntamiento, Mario Alberto Trapaga Gómez, de negarse a pagarle 42 mil pesos por concepto de ayuda mutua, tras la muerte de su esposo Leoncio Juárez Pedro.
En ese sentido, denunció que después de la muerte de su esposo el pasado 6 de marzo del año 2019, tras laborar durante 23 años ininterrumpidos, debió de haber recibido los 42 mil pesos del sindicato 003.
Sin embargo, al acudir a ver al representante de los trabajadores Mario Alberto Trapaga éste le dijo que solo le daría la cantidad de 25 mil pesos, siempre y cuando su hijo quien es trabajador adscrito al área de Parques y Jardines en el Ayuntamiento de Salina Cruz, se incorporará otra vez al sindicato 003 y abandonará el 4 de Abril donde actualmente pertenece.
“No sé por qué la necedad de Trapaga de que mi hijo regrese al sindicato 003 para que me pague los 42 mil pesos, y no los 25 mil pesos que pretende darme. Esto no es un asunto laboral, es un derecho que tengo como esposa porque mi marido trabajó 23 años”, señaló.
Ante esto lo acusó de “robo”, de querer quedarse con la mitad del dinero de la ayuda mutua, cuando es un derecho que tiene porque su esposo perteneció al sindicato 003 al servicio del ayuntamiento.
Y añadió “habla de honestidad cuando es un ladrón, porque quiere robarme el dinero que nos pertenece a nosotros y además nos amenaza”.
Dijo que a raíz de que su hijo se cambió de sindicato, ha habido hostigamiento hacia ella e incluso Mario Trapaga se niega a pagarle los 42 mil pesos. “No sé qué hacer, diario voy al sindicato y solamente son evasivas tras evasivas que me hacen”.
Asimismo, dijo que no cuenta con suficientes recursos económicos para estarse trasladando de su hogar al sindicato para que la hagan esperar por horas y después le digan que no le van a pagar.
Aseguró que Mario Trapaga se burla de ella y hasta le recalcó que “haga lo que haga no le va a pagar porque en el sindicato manda él y no los trabajadores”.
Mientras tanto, la mujer expuso que seguirá luchando hasta que se le pague lo que por derecho le corresponde, ya su marido trabajó en el sindicato 003.










































