El 7 de septiembre en el Istmo, herida abierta | El Imparcial de Oaxaca
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El 7 de septiembre en el Istmo, herida abierta

El sismo dejó pérdida total en 21 mil 823 viviendas en la región; solo en Juchitán fueron 14 mil las destruidas


El 7 de septiembre en el Istmo, herida abierta | El Imparcial de Oaxaca

Durante la fatídica noche del 7 de septiembre del 2017 Ángel, de manera involuntaria y con una acción atrajo los reflectores y se convirtió en noticia nacional e internacional al colocar la Bandera mexicana sobre los escombros del palacio municipal de Juchitán que momentos antes se había desplomado por el violento terremoto de 8.2 grados que destruyó buena parte de esta ciudad.

Hoy se cumplen cuatro años del sismo que cambió la vida de los juchitecos y pueblos vecinos. A pocos días de cumplirse el novenario de la muerte de su hermano, fallecido por complicaciones respiratorias resultado del contagio del virus del SARS-CóV-2, Ángel Sánchez Santiago de nueva cuenta se convierte en víctima de la tragedia que azota en esta ciudad.

Ángel Sánchez fue de los primeros que llegó al palacio municipal para auxiliar a los elementos de la policía municipal que quedaron bajo los escombros del ala sur del edificio oficial que colapsó durante el movimiento telúrico; pero por desgracia uno de los uniformados falleció, sus compañeros se vieron obligados a saltar de los balcones para poder sobrevivir.

Los llamados de auxilio surgieron de todos lados, los servicios de emergencia y los elementos de la policía municipal corrían de un lado a otro trasladando a personas lesionadas a las instalaciones del hospital general Macedonio Benítez Fuentes.

En la esquina que conforman las calles Independencia y Efraín R. Gómez un elemento del H. Cuerpo de Bomberos, que se encontraba de descanso, quedó bajo los escombros del techado de teja que cayó en el momento que intentaba sacar a su esposa del interior de una tienda de ropa en donde trabajaba.

EL CAOS

A través de las frecuencias de radio las corporaciones policías daban sus partes informativos, en donde destacaban el desplome de viviendas, edificios públicos e históricos, así como el fallecimiento de algunas personas que fueron quedando bajos los escombros.

Las ondas sísmicas provocaron la suspensión del suministro de energía eléctrica y agua potable, los servicios de telefonía celular y domiciliaria fueron suspendidos, en consecuencia, también se cayó la mensajería por internet.

Conforme transcurría lo que se constituyó en una eterna noche, las réplicas del terremoto de 8.2 grados se hicieron constantes, el ulular de las sirenas de ambulancias y patrullas policiacas eran constantes, las cuales se confundieron con los gritos de los sobrevivientes durante cada movimiento telúrico.

Ante la falta de transporte público, familias enteras se vieron obligadas a caminar largos tramos cubiertos por la oscuridad de la noche para constatar que el resto de sus integrantes estuvieran ilesos, la solidaridad se hizo presente entre algunos automovilistas particulares.

JUCHITÁN ANTIGUA, LA MÁS DAÑADA

Las ondas sísmicas causaron mayor daño en las zonas más antiguas de la ciudad, los programas de reconstrucción inicialmente quedaron en las manos de funcionarios del gobierno del estado pero que dejaron en el desamparo a las familias más necesitadas.

De acuerdo con la estimación de la Presidencia de la República, en esos momentos las afectaciones sobre viviendas, edificios y espacios públicos de los sismos alcanzaron los 48 mil millones de pesos, de los cuales se destinaron 6,500 millones para la reconstrucción de viviendas en Oaxaca y Chiapas.

Tras los sismos de septiembre, la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (SEDATU) levantó el “Censo de viviendas y acciones para la reconstrucción: transparencia y rendición de cuentas”, reportando que en Oaxaca se registraron 63 mil 336 casos de daños parciales, y 21 mil 823 totales, distribuidos en 41 municipios, siendo los de mayor afectación la Heroica Ciudad de Juchitán de Zaragoza con 14 mil 918 viviendas.

En cuanto a las viviendas con daño total, el apoyo fue por 120 mil pesos, distribuidos en dos tarjetas, una por hasta 90 mil pesos para la adquisición de materiales y otra por 30 mil pesos para cubrir gastos de mano de obra.

Los comercios afectados recibieron un apoyo de 10 mil pesos para la reposición de sus inventarios con acceso a créditos.


 

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