Familias del Istmo, viven bajo lonas desde el terremoto del 2017
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Familias del Istmo, viven bajo lonas desde el terremoto del 2017

Una humilde familia y niños con discapacidad mantienen la esperanza de recibir apoyo gubernamental para tener una vivienda digna


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A tres años del fatídico terremoto de 8.2 grados registrado la noche del 7 de  septiembre del 2017 en las costas de Chiapas, y que afectó gravemente a la región del Istmo, Elizabeth Sánchez, su esposo y sus dos hijos, uno de ellos con síndrome de Down, vive bajo una lona ante la falta de apoyos gubernamentales para reconstruir su vivienda que colapsó durante el fuerte sismo y sus réplicas.

La mujer zapoteca se dedica a la elaboración de totopos que vende en las calles para apoyar en la economía familiar, ya que su marido no cuenta con un trabajo fijo, por lo que no pueden ahorrar una parte de sus ingresos para reconstruir su vivienda dañada.

“Recibimos un apoyo del gobierno, con eso empezamos a construir, pero fuimos estafados por la persona que contratamos para el trabajo; se tardó dos meses para preparar los cimientos de la casa que nunca terminó de construir”, señaló Elizabeth, quien vive en la calle Rubén Jaramillo esquina con el callejón Lázaro Cárdenas de la 9a sección de Juchitán.

La humilde familia duerme bajo una lona color verde que cubre un espacio de aproximadamente dos metros de ancho por tres de largo, en donde solamente cabe un catre y un camastro que utilizan, ella, su esposo y uno de sus hijos, mientras que el primogénito duerme en el corredor de la casa de sus vecinos.

“Las lonas que regalaron durante el terremoto se rompieron por el aire y la lluvia, nos íbamos a dormir a los corredores de los vecinos para no mojarnos o pasar frío, fueron unas noches muy largas”, relató con tristeza la mujer.

Sin apoyo y con discapacidad

Hanen Orozco Ortiz, Alexis Rodríguez Marcial y Georgina Karely Rosado Toledo son niños con discapacidad, quienes de igual manera resultaron damnificados por que sus viviendas presentan hasta la fecha los graves daños causados por el terremoto del 2017.

El primero de los niños y su familia ocupan la vivienda ubicada en el callejón Lázaro Cárdenas de la 9ª sección, la cual presenta daños estructurales en el techado de concreto, por lo que debió de ser apuntalado para que no colapse por los constantes movimientos telúricos que se registran en la región del Istmo, además de las cuarteaduras en las paredes.

La vivienda de Georgina Karely se ubica en el callejón El Encanto en la 7ª sección de esta ciudad juchiteca, su familia perdió su vivienda por el fuerte movimiento telúrico.

Con apoyo de personas solidarias lograron construir una pequeña casa de lámina, mientras que sus pertenencias se resguardan bajo lonas.

Alexis Rodríguez y José Domingo Figueroa, éste último también con una discapacidad, el primero con domicilio en la colonia Rodrigo Carrasco y el segundo en la calle Emiliano Carranza, ambos de la 8ª sección Cheguigo, se ven obligados a realizar sus actividades diarias en las viviendas que presentan graves daños, pero que tampoco han logrado ser reparadas, demolidas o reconstruidas por falta de recursos económicos.

La espera continúa

Durante la ceremonia conmemorativa al tercer aniversario del terremoto del 2017, los delegados estatales del Gobierno Federal encargados del tema de reconstrucción y programas de asistencia social, coincidieron en señalar que el Presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador,  ha destinado recursos para el 2021, mientras tanto, Elizabeth Sánchez y los familiares de los niños con discapacidad viven con la esperanza de que el próximo año sean tomados en cuenta por las instancias federales y puedan contar con una vivienda digna.

No obstante, los trabajos de reconstrucción de viviendas y planteles educativos en los pueblos del Istmo se encuentran suspendidos desde el mes de marzo pasado debido a la pandemia generada por el Covid-19, por lo que el regreso a la normalidad seguirá siendo difícil para los sectores afectados por los fuertes sismos.


 

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