En una noche marcada por la tragedia, más de 100 personas perdieron la vida como consecuencia de un devastador sismo que sacudió la provincia de Gansu, en el noroeste de China, según informaron los medios de prensa estatales el martes.
El epicentro de este trágico evento, que alcanzó una magnitud de 5,9 según el Instituto Geofísico Estadounidense (USGS) y de 6,2 según la agencia estatal Xinhua, se registró a las 23H59 (15H59 GMT), a una profundidad de diez kilómetros. La ciudad de Haidong, en la provincia vecina de Qinghai, también se vio afectada, con la lamentable pérdida de 11 vidas y más de un centenar de personas heridas, según reportes de la televisión CCTV.
Las consecuencias del sismo fueron devastadoras, con el colapso de numerosas viviendas en Gansu y grandes daños materiales. Los equipos de rescate, desplegados inmediatamente, se enfrentaron a una tarea ardua en medio de la destrucción, mientras que el presidente Xi Jinping instó a realizar “todos los esfuerzos” en las operaciones de búsqueda y socorro.
El epicentro se situó a 100 kilómetros al suroeste de la capital provincial, Lanzhou, y varias réplicas siguieron al evento principal, aumentando la tensión en una región ya afectada. Residentes aturdidos salieron corriendo a las calles en busca de seguridad, mientras se reportaban cortes en los servicios de electricidad y agua en algunas aldeas.
Partes de las provincias de Gansu y Qinghai se vieron afectadas, según informó Xinhua, con escenas de techos caídos y escombros en las calles que circulan en las redes sociales.










































