La confrontación iniciada tras la ofensiva conjunta de Israel y Estados Unidos contra Irán ha derivado en un conflicto abierto que se expande por Oriente Medio, con consecuencias militares, políticas y económicas de alcance internacional.
Durante la madrugada del sábado, los bombardeos dieron paso a una cadena de represalias. Teherán respondió con ataques contra objetivos militares en territorio israelí y bases estadounidenses en la región, incluyendo instalaciones en Kuwait, Emiratos Árabes Unidos, Baréin y Catar. También se reportaron explosiones en Arabia Saudita e Irak.
ATAQUES CRUZADOS Y BAJA MILITAR
Las Fuerzas de Defensa de Israel confirmaron el inicio de una ofensiva directa contra “objetivos en el corazón de Teherán”, una acción sin precedentes en esta escalada. Por su parte, el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) anunció el lanzamiento de misiles y drones contra 27 bases estadounidenses y objetivos estratégicos israelíes, entre ellos la base aérea de Tel Nof y complejos industriales en Tel Aviv.
El Mando Central de Estados Unidos (CENTCOM) confirmó la muerte de tres militares estadounidenses y cinco heridos graves en el marco de los ataques. Washington también desmintió que el portaviones USS Abraham Lincoln haya sido impactado, como aseguró Irán.
Mientras tanto, bombardeos alcanzaron infraestructuras civiles. Un ataque impactó una escuela primaria, dejando al menos 153 muertos y 95 heridos, según reportes preliminares. En Lamerd, 19 personas murieron tras un bombardeo que alcanzó un gimnasio.
EXPANSIÓN REGIONAL Y RIESGO MARÍTIMO
El conflicto se extendió a Omán, donde el puerto comercial de Duqm fue atacado con drones. La tensión escaló aún más con el anuncio iraní del cierre del estratégico estrecho de Ormuz, paso clave para el tránsito mundial de petróleo y gas.
La UK Maritime Trade Operations (UKMTO) indicó no haber recibido notificación oficial del cierre. Aunque alertó a las embarcaciones a extremar precauciones. Reportes de Al Jazeera señalan que al menos 150 petroleros han fondeado en el golfo Pérsico ante la incertidumbre.
Un petrolero con bandera de Palaos fue atacado cerca del puerto de Jasab, y otros buques resultaron dañados frente a las costas de Omán y Emiratos Árabes Unidos. Con ello, incrementando el temor a una crisis energética global.
SACUDIDA POLÍTICA EN IRÁN
En el plano interno, Irán confirmó la muerte de su líder supremo, el ayatolá Alí Jameneí, junto a altos mandos militares. El presidente Masoud Pezeshkian declaró que la represalia contra Israel y Estados Unidos es “un deber y un derecho legítimo”.
La transición de poder recaerá provisionalmente en el presidente, el jefe del Poder Judicial y un jurista del Consejo de Guardianes. Medios locales informaron el nombramiento del ayatolá Alireza Arafi como miembro clave del Consejo de Liderazgo temporal.
Miles de iraníes salieron a las calles en ciudades como Teherán, Isfahán y Yasuj para expresar duelo y respaldo al régimen, mientras líderes religiosos llamaron a la yihad contra EE.UU. e Israel.
UNA CRISIS DE ALCANCE GLOBAL
El conflicto no solo redefine el equilibrio militar en Oriente Medio, sino que amenaza con alterar los mercados energéticos, la estabilidad marítima y la diplomacia internacional. El cierre de Ormuz, de concretarse plenamente, podría impactar los precios del crudo a escala mundial.
A medida que ambas partes intensifican sus operaciones y la información fluye entre versiones contrapuestas, la región enfrenta uno de los episodios más críticos de las últimas décadas, con un desenlace aún incierto.










































