El presidente de Ecuador, Lenín Moreno, ha trasladado este lunes la sede del gobierno del país a la localidad de Guayaquil, a 421 kilómetros al suroeste de Quito.
Con la llegada de miles de manifestantes indígenas a la capital para unirse a las protestas antigubernamentales, las jornadas del paro nacional continúan.
Los efectivos de la policía han desplegado tanques, así como agentes para reforzar los anillos de seguridad en las cercanías de la sede del gobierno.
Tras el anuncio del traslado de la sede del gobierno a Guayaquil, las protestas contra Moreno y su gobierno han continuado en diferentes puntos del país.
¿Por qué se originaron las protestas?
Las protestas, que han originado una profunda crisis institucional y política, comenzaron hace una semana por nuevas medidas económicas.
El estado de excepción restringirá algunos derechos y libertades fudamentales.
Esta supresión del subsidio al combustible «afecta al conjunto de la sociedad ecuatoriana y deteriora las condiciones de vida y existencia de los sectores populares más vulnerables del país», según la CONAIE, la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador.
Además, el gobierno también anunció que se reducirían los salarios de contratos temporales en el sector público en hasta 20 % y los días de vacaciones a 15.
Desde entonces se han producido paros de transporte, huelgas y disturbios por todo el país, acciones de protesta a las que el fin de semana se sumaron los indígenas.
Moreno, tras el inicio de las protestas declaró el estado de excepción durante 60 días en los que se restringirán algunos derechos y libertades fundamentales.
Algunas consecuencias hasta el momento han sido la muerte de una persona y la detención de un total de 477.
«Las personas que realizan actos vandálicos no pertenecen al movimiento indígena», afirma CONAIE.











































