En este cementerio, ubicado en lo que fueron el río Jalatlaco y las canteras municipales, descansan los restos de artistas, luchadores sociales, generales, médicos, periodista, músicos, ex gobernadores, entre otros.
Es ésta la última morada del exgobernador Félix Díaz Mori (hermano del general y expresidente de México Porfirio Díaz Mori). También, Susana Juárez, hija del ex presidente Benito Juárez García (Benemérito de las Américas).
Uno de los nichos del camposanto está dedicado al célebre músico Macedonio Alcalá, autor del vals “Dios nunca muere” y cuyos restos estuvieron hasta enero de 1931, pues a causa del terremoto de ese año se perdieron. Como de este músico, aquí también descansan los restos del director de orquesta Eduardo Mata.
Otras de las tumbas que se pueden ver en este lugar es la del coronel José María Díaz Ordaz, muerto durante la batalla de Santo Domingo del Valle el 25 de enero de 1860 y considerado “Benemérito del Estado”. Igualmente, la del general Albino Zertuche (fallecido en 1890).
Los doctores Aurelio Valdivieso (cuyo nombre lleva el hospital civil de la capital), Manuel Canseco Landeros, Federico Ortiz Armengol y Ramón Pardo (que también tiene una calle con su nombre) están en este panteón.
Asimismo, el periodista Fernando Ramírez de Aguilar (más conocido como Jacobo Dalevuelta), José Alcalá y Heliodoro Díaz Quintas, Marcos Pérez, Mariano Jiménez, Fidencio Hernández, Gregorio N. Chávez y Luis Meixueiro, entre otros.
Aquí también están los restos de algunos de los oaxaqueños que lucharon en contra del gobernador Manuel Mayoral Heredia. Por ejemplo, Arnulfo Aquino y Enrique V.
De acuerdo con el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), en este panteón primero fueron sepultadas las víctimas de la epidemia de viruela de principios del siglo XIX. Después, en 1833, las víctimas de cólera. Por decreto de 1844, que prohibía las inhumaciones en templos, este panteón ha sido utilizado como tal desde entonces.











































