La convivencia con los animales puede traer muchas cosas buenas a la vida de los humanos, sobre todo cuando se convive con estos durante varios años. Estos beneficios se pueden reflejar mayormente en los miembros más pequeños de la familia.
Un estudio de la Fundación Affinity de España, reveló que los niños han demostrado un aumento en su salud física y emocional al tener un animal de compañía cerca, en un 94% de los casos. Los niños expresaron un mayor sentido de tranquilidad y seguridad, e incluso un mejor manejo de emociones negativas cuando conviven con una mascota.
Responsabilidad y valores
El cuidado de un perro es una responsabilidad, así que hacerlo en familia y desde pequeños, les enseña a los pequeños respeto, empatía, tolerancia y cuidado por los demás.
Fuente de motivación y energía
La convivencia con una mascota aumentará los juegos y la actividad física tanto como para los niños como para los perros, lo que permitirá mejorar el ejercicio y redireccionar la energía que ambos tengan.
Reduce riesgo a enfermedades
La exposición a un animal a temprana edad es una manera de fortalecer el sistema inmunológico, si bien es necesario tener bastante higiene y las vacunas para las mascotas, estas pueden beneficiar mucho a los niños.
Los niños tienen un amigo
Enfocado pero no excluyente en los niños que son hijos únicos, la mascota se convierte en su primer amigo, un amigo a quien cuida y respeta, el cual evita que este solo y lo ayuda a desarrollar habilidades emocionales y sociales mediante esta convivencia.
Los perros pueden incrementar las probabilidades de los comportamientos positivos en los niños y reducir los comportamientos antisociales, así que, deja que tu hijo conviva con los perros, si ambos aprenden a convivir, tendrán un desarrollo mejor.











































