Descubre un truco ingenioso utilizando un huevo para tener tu propia dotación de chiles frescos, perfectos para sazonar, preparar salsas o darle un toque picante a tus platillos.
¿Qué necesitas para plantar chiles en casa?
No necesitas mucho espacio para tener tus propios chiles. Una maceta y tierra serán suficientes para cultivar tu dotación orgánica de chiles en casa, permitiéndote disfrutar de su sabor auténtico en tus comidas.
El Sencillo Truco con un Huevo:
- Chile Pequeño: Elige un chile pequeño, de colores pálidos y asegúrate de que tenga el tallo intacto. Realiza un pequeño corte en la punta del chile.
- Huevo de Gallina: Haz un pequeño agujero en la parte superior de un huevo de gallina. El agujero debe ser lo suficientemente grande para que quepa el chile sin caerse, cubriendo solo la parte cortada del chile.
- Plantación: Coloca el huevo en una maceta pequeña con tierra, dejando el huevo en el centro, cubierto por la tierra hasta la mitad. Inserta el chile en el agujero del huevo, asegurándote de que no se caiga.
- Riego y Cubierta: Vierte un poco de agua en la tierra y cubre todo con una bolsa de plástico, creando una especie de incubadora.
Cuándo verás las raíces:
Después de unas semanas, verás que el chile ha crecido dentro del huevo y estará listo para ser plantado por separado.
Trasplante del Chile:
Retira la bolsa de plástico con cuidado, toma el chile que ha crecido dentro del huevo, que ahora tendrá nuevas raíces. Retira el huevo de la tierra y coloca el chile en ese huevo, asegurándote de que esté casi completamente cubierto, dejando solo una pequeña parte del tallo sobresaliendo.
Fertilizante Natural:
Como consejo adicional, puedes utilizar la cáscara del huevo como fertilizante natural, considerado uno de los mejores abonos para todo tipo de plantas.
Con el tiempo, observarás cómo tu planta de chiles crece y comienza a dar sus primeros frutos. Este truco funciona con todo tipo de chiles, así que ¡comienza tu propio huerto “picante” en casa!












































