En el establecimiento, Pilar compartió gratos momentos y un rico desayuno con sus amigas, quienes le entregaron flores y obsequios. Después los presentes entonaron Las Mañanitas mientras Pilar apagaba su velita, para después disfrutar una rebanada del pastel, cortesía del restaurante.
En la celebración, que se prolongó por un par de horas, Pilar disfrutó de una gran ambiente en el que predominaron los buenos deseos, felicitaciones y demás muestras de cariño.
¡Qué cumplas muchos!











































