El nombre de Joaquín López-Dóriga volvió a ocupar los titulares, esta vez no por un escándalo político ni una exclusiva periodística, sino por una confesión personal y profunda: el periodista reveló que en 1993 fue diagnosticado con cáncer de colon. Un episodio de salud que había permanecido fuera del conocimiento público hasta ahora.
Durante una conversación en su canal de YouTube, que comparte con su hija, López-Dóriga relató el momento en que su vida dio un giro inesperado tras ser intervenido de emergencia por peritonitis. Fue en esa cirugía cuando los médicos descubrieron un tumor canceroso en el colon. Lo que derivó en un diagnóstico de cáncer que, afortunadamente, logró superar.
DOLOR, AUTOMEDICACIÓN Y UNA INTERVENCIÓN DECISIVA
El periodista de 78 años recordó que durante una gira de cobertura presidencial en 1993 comenzó a sentir dolores intensos en el abdomen superior, los cuales controlaba automedicándose. A pesar de las molestias, continuó con su labor informativa hasta que su esposa —alertada por un colega preocupado— le gestionó una consulta médica a su regreso.
En el hospital fue diagnosticado con peritonitis y operado de inmediato. Durante el procedimiento, los médicos detectaron el tumor en el colon, lo que encendió las alarmas entre su familia.
“NO LO PODÍA ASIMILAR”
Tras la operación, López-Dóriga recibió la noticia de boca de su esposa y del médico que lo atendió. “No lo podía asimilar”, confesó el periodista. Quien en ese momento estaba en la cúspide de su carrera.
Sin embargo, el diagnóstico no fue una sentencia: el oncólogo le explicó que el cáncer era curable. Lo que le permitió recibir tratamiento y superar la enfermedad. Aunque no ofreció detalles sobre el proceso médico que siguió, el comunicador aseguró que logró recuperarse plenamente.
REAPARICIÓN PÚBLICA TRAS UNA NEUMONÍA
La confesión llega semanas después de otro susto relacionado con su salud. A finales de julio, el exconductor de “El Noticiero” de Televisa informó que fue hospitalizado por varios días a causa de una neumonía. Su ausencia temporal de la radio encendió las alarmas, pero días después volvió a su espacio habitual, aparentemente restablecido.
Este mes de agosto, con tono reflexivo y acompañado de su hija, decidió compartir por primera vez el episodio de su cáncer. Con ello, revelando una faceta más íntima que contrasta con la imagen firme y crítica que ha mantenido a lo largo de su carrera.
UN TESTIMONIO QUE HUMANIZA
La revelación de Joaquín López-Dóriga no solo expone una etapa poco conocida de su vida, sino que también abre una ventana hacia los padecimientos que pueden tocar incluso a las figuras más visibles del país. En un contexto donde la salud de los personajes públicos a menudo se maneja con hermetismo, su testimonio resulta honesto y humanizante.
Aunque su relato omite detalles sobre el tratamiento o el seguimiento médico, su recuperación y vigencia profesional más de tres décadas después del diagnóstico evidencian que, con atención oportuna, el cáncer de colon puede ser superado.











































