Por séptima semana consecutiva, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) ha confirmado la aplicación de la cuota completa del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) a las gasolinas, manteniendo la ausencia de descuentos fiscales desde el pasado viernes. Esta medida, que estará en vigor desde el 23 de diciembre hasta el cierre del año 2023, significa que los consumidores pagarán la totalidad del impuesto por séptima semana consecutiva, afectando tanto a la gasolina de bajo octanaje (“verde”) como a la de alto octanaje (“roja”), así como al diésel.

Cada viernes, el Gobierno Federal emite el acuerdo de la SHCP que establece los estímulos fiscales, es decir, los descuentos en los impuestos. Sin embargo, desde hace siete semanas, no se ha aplicado ningún descuento al IEPS en las gasolinas de bajo octanaje (“verde”), de alto octanaje (“roja”), ni en el diésel.
A partir del 23 de diciembre, los consumidores pagarán la cuota completa de IEPS por cada litro de gasolina. En el caso de la gasolina “verde”, el IEPS será de 5.91 pesos por litro, mientras que para la gasolina “roja” será de 4.99 pesos por litro, y en el diésel, ascenderá a 6.50 pesos por litro.
Durante el periodo del 23 al 31 de diciembre, los costos de IEPS por litro de combustible serán los siguientes:
- Gasolina de menos de 91 octanos (“verde” o Magna): $5.9195 (estímulo del 0%).
- Gasolina de 91 octanos o más (“roja” o Premium): $4.9987 (estímulo del 0%).
- Diésel: $6.5055 (estímulo del 0%).
Es importante destacar que estos cobros no aplican en Ciudad Juárez y el resto de la frontera, ya que cuentan con descuentos adicionales.
Además, se informó que el precio final dependerá de las empresas en sus estaciones de gasolina, y variará según los costos de producción del combustible, logística y otros factores.
A partir del 1 de enero de 2024, entrarán en vigor los aumentos en el IEPS, alcanzando los siguientes montos por litro:
- Gasolina “verde”: $6.1752.
- Gasolina “roja”: $5.2146.
- Diésel: $6.7865.
El estímulo fiscal en combustibles es una medida del Gobierno Federal para reducir parcial o totalmente el cobro del IEPS, con el objetivo de mitigar el impacto en el consumidor final y las empresas cuando el precio del petróleo o las gasolinas aumenta.












































