Es como un elemento de distinción entre unos miembros y otros.
Pero estos mamíferos también hacen excepciones. Y por las razones más solidarias.
Investigadores de la Universidad de Queensland, en Australia, aseguran que cuando hay un miembro más débil que no puede asimilar un canto complejo, el grupo vuelve a simplificar el tono para así integrar a todos los ejemplares que forman parte de la manada.











































