(Primera parte)
El 30 de noviembre del 2000, una noche antes de la toma de protesta del presidente Vicente Fox Quezada, siendo las doce de la noche, los vecinos de alrededor del Museo Frissell, en el pueblo mágico de Mitla, escucharon ruidos muy fuertes dentro del Museo Frissell, y se acercaron muchas personas quienes ante su asombro, vieron que hombres destruían todas las vitrinas del museo y extraían las piezas subiéndolas a un camión redilas, quedaron los vidrios rotos, los nichos vacíos, y en lo que fue un asalto de cerca de una hora, la gente arremolinada preguntaba qué pasaba y los hombres que sacaban hermosas piezas exhibidas en ese museo, contestaban que eran del Instituto Nacional de Antropología e Historia INAH.
La gente de Mitla, acostumbrada a que el INAH no tomara en cuenta a la autoridad municipal, se quedó observando el espectáculo y no pasó de gritos de inconformidad de ¡No se lleven nuestras piezas!, ninguna autoridad intervino. Y el camión se llevó todo lo que sus tripulantes subieron con lujo de violencia. Dejando destruidos los aparadores que American Express había pagado, sin que los mitleños y visitantes, lo disfrutarán.
La gran puerta de madera por donde entraron los asaltantes fue cerrada nuevamente. Es decir, nadie forzó esa gran puerta de acceso, que contaba con unos morillos que funcionaban como trancas, lo que a la distancia, se entiende que alguien les abrió por dentro o se saltaron una barda y abrieron la puerta los mismos asaltantes. Este Museo estaba a cargo de la Universidad de las Américas UDLA, se supuso que la UDLA de la Ciudad de México, debido a que la donataria de toda la casa que albergaba el Museo, una gran biblioteca de libros especializados en arqueología, un hotel y un restaurant, fue el antiguo “México City College” el día 17 de septiembre de 1959 ante notario público, con dos inventarios registrados ante el INAH. La casa contenía la colección Frissell y la colección de Howard Leigt.
Ahora, ese gran silencio del INAH y de la UDLA, pues no realizaron ninguna denuncia, ni explicación alguna a las autoridades municipales, obligó al Ayuntamiento de esa época, que comisionaran al Síndico Procurador Rufino Aguilar Quero, quien desde jovencito trabajó en ese museo, acudir a la ciudad de México a la Universidad de las Américas UDLA, llevando los oficios del Presidente Municipal, quien al ser recibido en esa Universidad, se encontró que estaba encargado de la rectoría el vice rector de la Universidad, quien al conocer de la presencia del Síndico Municipal de Mitla, se comunicó con el recién designado Secretario de Seguridad Pública a nivel nacional Licenciado Alejandro Gertz Manero, quien no obstante ya no era rector de la Universidad, seguía pendiente de la administración del citado centro de estudios. Así lo explicó el citado Síndico, que regresó con un rechazo absoluto como respuesta a la exigencia del municipio de recibir una explicación de lo sucedido la noche del 30 de noviembre del año 2000. Lo mismo de parte del INAH, que en esa época la dirigía el etnólogo Sergio Raúl Arroyo, quien dio instrucciones al Director del Centro INAH-Oaxaca, se dirigiera por oficio al citado Síndico Procurador para satisfacer su inquietud. Y por oficio número SJ-403-77/050, de fecha 19 de febrero de 2001 (un mes con 19 días del asalto al museo en Mitla), dirigido al presidente municipal de San Pablo Villa de Mitla, Luis Monterrubio Méndez, con copia al gobernador Murat, entro otros también al Director del Registro Público de Monumentos y Zonas Arqueológicas, ofrece realizar una inspección ocular de la Colección Frissel ante el Jefe de Seguridad de ese Instituto, y en el mismo oficio, le pide dde forma altanera al Presidente Municipal, que si era congruente con su interés de proteger ese patrimonio, que cumpliera con lo dispuesto por la ley de vigilar y proteger la seguridad de la Colección.
Ya en los hechos, se ignora porqué nunca sucedió esa inspección ocular, más que nada la desconfianza de avalar un asalto de media noche, no denunciado, fuera de toda normalidad y que no hubiese ninguna explicación al respecto ni tampoco tenía la autoridad municipal, un experto para distinguir en un inventario de 40,000 piezas de la colección Frissel y 600 piezas muy selectas curadas como arte prehispánico zapoteca, sin un experto de por medio. Pues tenían conocimiento de que por encargo de la universidad, se habían contratado la confección de 600 réplicas para un supuesto museo de la universidad. Las réplicas tienen la firma indeleble de su autor. Así durante varios años, solicitando la ayuda del gobierno para esclarecer esta situación, hay oficios suscritos por el ex presidente de la Villa de Mitla Luis Monterrubio Méndez quien junto con el Síndico Procurador, estuvieron haciendo gestiones en el año 2001, 2003, 2006 y últimamente en el año 2022, el ex presidente ingeniero Abelardo Ruíz, en comisión, buscó al autor de las réplicas quien fue restaurador y trabajó en ese museo de Mitla desde 1965 a 1992 cuando se concluyó la museografía. El citado restaurador, también autor de la museografía que pagó Américan Express, declaró ante autoridades ministeriales, que esa museografía fue un logro de la ex rectora de la UDLA Margarita Gómez Palacios. Que después de una comida en la que se inauguró la museografía y acudió el gobernador Diódoro Carrasco y grandes celebridades, se cerró para siempre el museo, la UDLA no le dio ninguna explicación a las autoridades de Mitla, siempre se comportó a diferencia de sus fundadores, como que la universidad fuera propietaria en exclusividad de ese patrimonio, sus mejores piezas fueron expuestas en los más destacados museos de Europa, en Roma, en Bitrish Museum y otros. Continuará.



































