Luego del hallazgo de la Tumba 10 en San Pablo Huitzo, autoridades federales confirmaron que la zona fue saqueada y ya no se localizaron los contenidos funerarios correspondientes.
“La tumba ya no tenía su contenido funerario y eso nos reduce mucho las posibilidades para explicar al público en el sentido de quién fue el personaje, cómo falleció, como fue su vida, de cuánto años falleció, cuál era su dieta y su manera de pensar en este mundo”, destacó la profesora e investigadora del Instituto Nacional de Antropología e Historia, adscrita al Centro INAH Oaxaca, Nelly Robles García.
Explicó que la tumba 10 es una del clásico tardío, de la última época de construcción de Monte Albán y comparte historia con la tumba 5 de Huijazzo de Santiago Suchilquitongo, con las tumbas de Atzompa y las tumbas de Yagul.
“Cuando hablamos de tumbas prehispánicas o mesoamericanas, estamos hablando del otro gran ambiente de nuestra vida, que es la muerte. En el mundo mesoamericano, evidentemente con la cantidad de recintos funerarios que hemos explorado a través de la arqueología, entendemos que la vida en las épocas prehispánicas transcurría como parte de un ciclo que lo seguimos experimentando hoy día, pero somos menos conscientes, el ciclo de la vida no termina, sino simplemente pasamos al otro ciclo que es la muerte”.
La arqueóloga expuso que en el mundo de la arqueología de Oaxaca, “es evidente que ese ciclo se cumplía en la misma casa donde vivían las familias, cuando hallamos una tumba arqueológica, es que justamente estamos hallando una casa, una residencia o palacio donde vivían los antepasados, al momento de la muerte el personaje fallecido se depositaba, se enterraba debajo de su propia casa o palacio”.
“Por eso que es tan importante que cuando hablamos de estos hallazgos sensacionales, tenemos que dejar que los arqueólogos hagan su trabajo porque cuando se va altera el depósito funerario nos están privando de la posibilidad de estudiar el hallazgo, y de entender quién fue el personajes enterrado como en el caso del hallazgo de la tumba 10 en Huitzo”, apuntó la Robles García.










































