La organización Servicios para una Educación Alternativa (Educa) acusó al gobierno de Oaxaca de orquestar toda una red de apoyo para apoyar al gobernador Salomón Jara durante el proceso de revocación de mandato.
Apoyados en una investigación periodística realizada por Axel Illescas Tovar para el portal El Muro Mx se indicó que una red de 18 “medios impostores” —páginas sin ética editorial, rostros visibles ni transparencia de su organización— bombardeó las redes sociales de Oaxaca durante el proceso de Revocación de Mandato, gastando 2.6 millones de pesos en anuncios por Facebook e Instagram, para fabricar la ilusión de un apoyo social masivo a Salomón Jara y persuadir a la gente de votar para su ratificación.
Con técnicas de marketing político “multiviral” y herramientas de pauta en Meta, esta Red pagó para que durante enero 247 anuncios inundaran las cuentas personales de la ciudadanía; cerca de 10 anuncios nuevos circulando en tu muro por día. Un acoso digital que, durante la semana previa a la consulta, le inyectó 234 mil pesos a su propaganda jarista.
Esta red de manipulación mediática estuvo compuesta por páginas ligadas a Morena Oaxaca, extrabajadoras del gobierno jarista, medios de comunicación “impostores” y hasta Badabun, según datos oficiales de Facebook. La propaganda y desinformación para alabar la imagen del gobernador incluso habría violado la Ley Electoral, al publicar e intensificar la publicidad durante los días prohibidos, previos al día de la consulta.
Por su parte José Álvaro Carrillo, del Frente Popular Revolucionario, reflexiona: Los más de 300 mil votos por la revocación de mandato no pueden atribuírsele a la oposición de derecha y partidos políticos, pues llegaron a este proceso totalmente desarticulados o cooptados; estos votos son más bien el descontento general hacia las políticas de gobiernque han resultado contradictorias al discurso de la “PRImavera oaxaqueña”
Explicó que la falta de apoyo real a las comunidades y una política interna que se conduce con filo impositivo, alienta los megaproyectos, la minería, con funcionarios denunciados por corrupción, agresiones y pertenecer con anterioridad a los gobiernos priistas; es decir, el pueblo expresó su descontento ante la continuidad de las políticas neoliberales.






































