En un giro que cuestiona la solidez de las resoluciones locales, el titular de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana de Oaxaca, Iván García Álvarez, confirmó la liberación del ex legislador priista Gustavo Díaz Sánchez, conocido como «El Gato». El ex funcionario abandonó el Centro Penitenciario de Tanivet este martes 27 de enero, beneficiado por un amparo del Poder Judicial de la Federación.
DETERMINACIÓN FEDERAL SOBREPASA LA JUSTICIA ESTATAL
Durante su comparecencia ante la 66 Legislatura del Congreso Local, García Álvarez explicó que, pese a los delitos de alto impacto que se le imputaban, la administración estatal no pudo objetar la orden federal.
“Nosotros ya no podemos objetar ningún tipo de retención”, señaló el secretario, subrayando que el seguimiento judicial culminó en el otorgamiento de su libertad inmediata.
UN EXPEDIENTE DE VIOLENCIA Y SENTENCIAS CAÍDAS
Díaz Sánchez fue detenido inicialmente en noviembre de 2021 en Veracruz. En enero de 2023, la Fiscalía General del Estado de Oaxaca (FGEO) presumió una sentencia de 70 años de prisión por el doble homicidio de una mujer y su hijo en la región de la Cuenca del Papaloapan. No obstante, el caso ha estado marcado por inconsistencias: en 2024 obtuvo una absolución parcial, fue reaprehendido, y según reportes recientes, enfrentaba incluso una condena ajustada de 105 años que ahora queda sin efecto tras el amparo federal.
CRÍTICA: ¿IMPUNIDAD O DEFICIENCIA INSTITUCIONAL?
La liberación de “El Gato” pone nuevamente bajo la lupa el desempeño de la FGEO. Aunque se le vinculaba con delitos como desaparición forzada y delincuencia organizada, la incapacidad de sostener las pruebas en tribunales federales ha permitido que un perfil considerado de “alto impacto” regrese a las calles. Este desenlace deja a las víctimas sin la reparación del daño de casi 900 mil pesos que se había ordenado y profundiza la percepción de una justicia selectiva y técnica que ignora la gravedad de los hechos de sangre.




































