El Estádio da Luz volvió a hacer honor a su nombre. Empujado por una afición incansable, el Benfica derrotó 4-2 al Real Madrid en la Jornada 8 de la fase de liga de la UEFA Champions League, en un partido épico que se definió de manera inolvidable y que mantiene con vida al conjunto portugués en la competición.
Vencer al máximo ganador de la Champions League ya es un logro mayúsculo, pero hacerlo con dramatismo absoluto, con un gol del portero Anatoliy Trubin al minuto 90+8, elevó la noche a un capítulo histórico. El tanto del guardameta ucraniano colocó al Benfica dentro del Top 24, asegurando su clasificación y desatando la locura en Lisboa.
UN INICIO FRENÉTICO Y UN MADRID QUE GOLPEÓ PRIMERO
Desde el silbatazo inicial, el partido se jugó a máxima intensidad. El Benfica tomó el control temprano con llegadas constantes: Schjelderup disparó desviado, Tchouaméni vio amarilla muy pronto y Vinícius Jr. quedó resentido tras un codazo de Dedić. Por las bandas, Prestianni y Sudakov fueron un tormento constante, especialmente por el costado derecho del Madrid.
Thibaut Courtois sostuvo al conjunto blanco con atajadas clave, mientras Arda Güler respondió con un disparo que rozó el poste. El duelo era un ida y vuelta sin respiro.
A los 30 minutos, el Real Madrid encontró el gol. Raúl Asencio envió un centro preciso al segundo palo y Kylian Mbappé apareció para cabecear abajo y vencer a Trubin. Era el 12º gol del francés en la competición, consolidándose como máximo goleador. El estadio enmudeció… pero solo por un instante.
REMONTADA DEL BENFICA ANTES DEL DESCANSO
A los 36 minutos el cuadro local por fin pudo hacer daño. Pavlidis superó en velocidad a Asencio y sirvió un centro perfecto para que Schjelderup, completamente solo, cabeceara por bajo y pusiera el 1-1. Da Luz explotó.
Antes del descanso, el partido dio otro giro. El árbitro Davide Massa señaló penalti por un agarrón de Tchouaméni sobre Otamendi en un tiro de esquina. Pavlidis cobró con frialdad al centro para el 2-1. El Madrid se fue al vestidor abajo, un escenario complicado considerando que solo había remontado tres de sus últimos 12 partidos de Champions cuando se iba perdiendo al medio tiempo.
GOLPES, REACCIÓN BLANCA Y UN FINAL DE LOCURA
La segunda parte comenzó con el Madrid buscando reaccionar, pero el Benfica volvió a golpear. Al 54’, Schjelderup firmó su doblete tras colarse al área y definir al palo corto para el 3-1.
Ya con Rodrygo y Camavinga en la cancha, la respuesta llegó al 57’, Mbappé marcó su segundo gol de la noche tras una jugada brillante de Arda Güler, poniendo el 3-2 y reabriendo el partido.
El tramo final fue puro vértigo. Trubin salvó disparos de Rodrygo, Güler y Mbappé; Prestianni siguió siendo un puñal constante; Alaba sacó un balón bajo los palos y Courtois evitó el cuarto con una atajada milagrosa a Barreiro.
TRUBIN, HÉROE INESPERADO EN EL 90+8
El drama alcanzó su punto máximo en el tiempo añadido. Asencio fue expulsado al 90+2’ tras ver la segunda amarilla, dejando al Madrid con diez. Se agregaron cinco minutos… que parecieron eternos.
Anatoliy Volodymyrovych Trubin pic.twitter.com/PtII7cBzPC
— SL Benfica (@SLBenfica) January 28, 2026
Y entonces ocurrió lo impensable. Al 90+8, en una última jugada, Anatoliy Trubin subió al área rival y marcó de cabeza el 4-2 definitivo, sellando una de las noches más memorables en la historia reciente del Benfica.
REAL MADRID, FUERA DEL TOP 8 Y AL PLAYOFF
La derrota deja al Real Madrid fuera del Top 8, condenándolo nuevamente al Playoff por segundo año consecutivo, en un golpe duro para un club acostumbrado a dominar Europa.
Para el Benfica, en cambio, fue una noche perfecta: épica, emocional y decisiva. Un partido que quedará grabado en la memoria de la Champions League y en el corazón de Da Luz.







































