El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a encender el debate sobre la seguridad en México al afirmar que los cárteles del narcotráfico ejercen el control real del país. Además, que las autoridades mexicanas han perdido la capacidad de contener su influencia.
Las declaraciones, realizadas en el contexto de la estrategia estadounidense contra el tráfico de drogas. Representan así uno de los posicionamientos más contundentes emitidos por el mandatario desde el inicio de su segundo mandato y llegan en medio de una relación bilateral marcada por desacuerdos en materia de seguridad, migración y combate al crimen organizado.
“México ha perdido el control de su país” y “los cárteles dirigen México”, sostuvo Trump al referirse a la situación de violencia y presencia del narcotráfico en territorio mexicano.
“LOS CÁRTELES ESTÁN TOTALMENTE AL MANDO”
Durante sus declaraciones, el mandatario republicano aseguró que las organizaciones criminales son quienes ejercen el poder efectivo en amplias regiones del país.
“Los cárteles, simplemente, gobiernan” y “los cárteles de la droga están totalmente al mando de México”, insistió.
Trump también hizo referencia a la presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum. A quien describió como “una mujer muy buena”. Aunque agregó que es “una mujer muy asustada” frente al poder de los grupos criminales.
Las declaraciones han generado reacciones debido a que plantean una visión extrema sobre la gobernabilidad mexicana y el papel de las instituciones de seguridad. Con ello, reduciendo un fenómeno complejo a una sola explicación: el control territorial del crimen organizado.
NUEVA OFENSIVA CONTRA LAS RUTAS DEL NARCOTRÁFICO
Trump aseguró que las autoridades estadounidenses han logrado reducir en un 60 por ciento el tráfico de drogas en una de las rutas que monitorean actualmente.
Sin ofrecer mayores detalles sobre la metodología utilizada o la ubicación específica de dichas rutas, adelantó que ahora la prioridad será reforzar la vigilancia sobre los corredores terrestres que atraviesan territorio mexicano.
La declaración se interpreta como una señal de que Washington mantendrá la presión sobre México dentro de su estrategia de combate al tráfico de fentanilo y otras drogas sintéticas.
UNA NARRATIVA QUE SE HA REPETIDO DURANTE 2026
Las afirmaciones no son aisladas. A lo largo del año, Trump ha insistido en vincular la crisis de consumo de drogas en Estados Unidos con la operación de los cárteles mexicanos.
Además, ha reiterado propuestas para aumentar la intervención estadounidense en el combate a estas organizaciones, incluyendo la posibilidad de desplegar fuerzas especiales o realizar operaciones más agresivas contra grupos criminales catalogados por su administración como organizaciones terroristas.
La postura ha sido rechazada de manera constante por el gobierno mexicano. El cual ha reiterado que cualquier estrategia de cooperación debe respetar la soberanía nacional.
SHEINBAUM RESPONDE CON DEFENSA DE LA SOBERANÍA
Frente a las declaraciones y propuestas provenientes de Washington, la presidenta Claudia Sheinbaum ha sostenido que México mantiene acciones permanentes contra el crimen organizado. Así como una coordinación institucional con Estados Unidos.
Sin embargo, ha dejado claro que no existe posibilidad de aceptar intervenciones militares extranjeras en territorio nacional.
La mandataria ha insistido en que el problema de la seguridad requiere una visión compartida que también contemple el tráfico ilegal de armas desde Estados Unidos hacia México. Así como la responsabilidad de ambos países en la cadena del narcotráfico.
EL DEBATE ESCALA AL TERRENO DIPLOMÁTICO
Las declaraciones coinciden con una etapa de creciente tensión bilateral marcada por la designación de cárteles mexicanos como organizaciones terroristas por parte de Washington, Así como por la inclusión del factor terrorismo en algunas alertas de viaje emitidas para distintas entidades mexicanas.
En paralelo, integrantes del gabinete estadounidense han endurecido su discurso. Durante un foro internacional sobre financiamiento del terrorismo, el secretario del Tesoro, Scott Bessent, comparó la estructura financiera de organizaciones criminales mexicanas con grupos considerados terroristas a nivel internacional.
La postura refleja un cambio de enfoque en la política de seguridad estadounidense. Donde los cárteles son presentados no sólo como organizaciones dedicadas al narcotráfico, sino como amenazas transnacionales comparables a grupos extremistas.
UNA DECLARACIÓN QUE AUMENTA LA PRESIÓN
Más allá de la polémica inmediata, las palabras de Trump podrían influir en futuras decisiones de política exterior y seguridad entre ambos países.
Al sostener que el crimen organizado gobierna México, el mandatario coloca nuevamente el tema de la violencia y el narcotráfico en el centro de la agenda bilateral. Mientras tanto, crecen las diferencias sobre cómo enfrentar un problema que afecta a ambas naciones.









































