El Gobierno de Cuba reaccionó a las recientes declaraciones del expresidente estadounidense Donald Trump, quien instó a la isla a negociar “antes de que sea demasiado tarde”, asegurando que ya no recibirá petróleo ni dinero de Venezuela.
El canciller cubano, Bruno Rodríguez Parrilla, señaló en su cuenta de X:
“A diferencia de EE.UU., no tenemos un Gobierno que se presta al mercenarismo, el chantaje o la coerción militar contra otros Estados”.
DERECHOS Y RELACIONES COMERCIALES
Rodríguez Parrilla afirmó que Cuba tiene pleno derecho a importar combustible desde mercados disponibles y a desarrollar relaciones comerciales sin la interferencia ni subordinación de medidas coercitivas unilaterales de Estados Unidos.
El canciller calificó a Washington como un “hegemón criminal y descontrolado”, capaz de amenazar la paz y seguridad mundial, y defendió que “el derecho y la justicia están del lado de Cuba”.
Asimismo, negó las acusaciones de Trump de que la isla recibía “grandes cantidades” de petróleo a cambio de servicios de seguridad, asegurando que nunca ha recibido compensación monetaria o material por tales servicios.
CRÍTICAS INTERNAS A LAS AMENAZAS DE TRUMP
El viceministro Carlos Fernández de Cossío advirtió que las declaraciones de Trump también ponen en riesgo “la paz, la seguridad y el bienestar de su propio pueblo, con prácticas fascistas de represión y abuso”.
Las amenazas se enmarcan en un contexto de creciente presión sobre Cuba, tras la intervención militar estadounidense en Venezuela, incluyendo la captura del presidente Nicolás Maduro. Trump aseguró que la única opción para forzar un cambio en la isla podría ser “entrar y destrozar” Cuba, mientras el secretario de Estado, Marco Rubio, acusó al gobierno cubano de priorizar el control político sobre la economía funcional.
EL BLOQUEO HISTÓRICO CONTRA CUBA
Las recientes amenazas se producen en medio de un bloqueo económico y comercial de más de seis décadas impuesto por Estados Unidos, reforzado con medidas coercitivas unilaterales durante la administración Trump.
Este embargo ha afectado gravemente a la economía cubana, y prácticamente todos los países del mundo han condenado estas políticas, al igual que decenas de resoluciones de la Asamblea General de la ONU.
El canciller Rodríguez Parrilla concluyó reafirmando el compromiso de Cuba de no ceder ante chantajes ni amenazas, manteniendo la defensa de la soberanía nacional frente a la presión estadounidense.











































