Durante las celebraciones de fin de año, el consumo excesivo de alimentos ricos en grasas, sal y azúcares representa un riesgo importante para la salud, especialmente para personas que viven con diabetes, hipertensión arterial u obesidad, padecimientos que pueden descompensarse con facilidad en esta temporada.
Datos del Sistema de Información en Salud señalan que, en lo que va de 2025, en Oaxaca se han registrado más de 3 mil defunciones asociadas a complicaciones por diabetes mellitus, una cifra que refleja la necesidad de reforzar el autocuidado y la prevención, particularmente durante periodos festivos donde suelen incrementarse los excesos alimenticios.
Hasta la semana epidemiológica número 49, en la entidad se han notificado 17 mil 146 casos de diabetes tipo 2, 14 mil 195 de hipertensión arterial y 16 mil 410 de obesidad, enfermedades que pueden agravarse por una dieta desbalanceada y la suspensión de tratamientos médicos.
Especialistas advierten que los platillos tradicionales de esta época, aunque forman parte de la convivencia familiar, suelen contener altos niveles de grasas saturadas, sodio y azúcares, lo que puede provocar aumentos en los niveles de glucosa, colesterol y triglicéridos, así como crisis hipertensivas.
Ante ello, recomiendan mantener una alimentación equilibrada basada en el Plato del Bien Comer, que sugiere que la mitad del platillo esté compuesta por verduras, una cuarta parte por cereales y el resto por alimentos de origen animal. También se aconseja consumir porciones moderadas, preferir agua simple o aguas sin azúcar, evitar refrescos y bebidas alcohólicas, y no suspender los tratamientos indicados por personal médico.
La moderación y el autocuidado permiten disfrutar de las celebraciones sin poner en riesgo la salud, especialmente en personas con padecimientos crónicos.







































