El arzobispo de Antequera Oaxaca, Pedro Vázquez Villalobos, llamó este domingo a las y los creyentes a cuidar de la familia y no olvidarse de las y los padres que ahora son adultos mayores.
“La Iglesia nos dice que nuestras familias son una pequeña iglesia. Siga siendo esa pequeña iglesia doméstica donde se escucha la palabra de Dios, se reflexiona en la palabra de Dios y se vive la palabra de Dios”, expresó monseñor.
Durante la misa del mediodía en la catedral metropolitana de la ciudad de Oaxaca, lamentó que aquellos adultos mayores que “se desgastaron por sus hijos” ahora estén abandonados.
“Ninguno de nosotros debe de avergonzarse por su padre y su madre. Si soy lo que soy, es por mi padre y mi madre, porque ellos me dieron la vida, porque ellos me cuidaron desde pequeño, porque ellos se desgastaron por mí y hasta el día de hoy siguen haciendo tantas y tantas cosas por mí”, expresó el arzobispo ante la feligresía católica y visitantes de la catedral de Nuestra Señora de la Asunción.
Durante la reflexión a propósito del Día de La Sagrada Familia (Jesús, María y José), el arzobispo pidió seguir el ejemplo de esta familia (en los roles de padres e hijos) y a valorar todo esfuerzo y muestra de amor de los padres.
“Hoy, Dios nos ha dicho que si usted es un hijo bueno no le va a faltar la bendición divina. Gánese la bendición divina siendo usted una bendición para sus padres”, recomendó el arzobispo.
También pidió ser buenos hijos incluso si uno o ambos padres han fallecido. “Alégrelos viviendo lo que ellos le dijeron que viviera”, dijo Vázquez Villalobos, además de llamar a ejercer una maternidad y paternidad responsables, con amor, paciencia, ternura y misericordia como Dios.
Clausuran el Año Jubilar y reciben Tilma de Juan Diego
Por la tarde, en otra celebración eucarística en la catedral metropolitana, el arzobispo de Antequera Oaxaca también clausuró el Año Jubilar 2025 “Peregrinos de Esperanza”. Además de iniciar la peregrinación de la Tilma de Juan Diego, que ha sido entregada a la Arquidiócesis.
Esta tilma (manto), dijo, es una imagen de la Virgen de Guadalupe similar a la que se resguarda en la Basílica de Guadalupe y que visitará cada parroquia de la Arquidiócesis con motivo de los 500 años de las apariciones de la virgen (que se cumplen en el año 2031).





































