El sentido de la Navidad no son solamente los regalos ni la cena o una frase que se dice en estas fechas, señaló este domingo el arzobispo de Antequera Oaxaca, Pedro Vázquez Villalobos, al reflexionar sobre el nacimiento de Jesús y la necesidad de prepararse espiritualmente para la conmemoración de cada 25 de diciembre.
Durante la misa del mediodía en la catedral metropolitana de Oaxaca, el arzobispo reflexionó sobre la festividad de la iglesia católica y por la cual incluso se preparan las familias y la iglesia desde una noche antes, el 24 del mes.
“En esta semana viviremos la alegría de la Navidad. Quiero que pensemos si realmente nos hemos preparado para recibir al mesías, para que Jesús niño nazca en nuestros corazones, porque no es preparar los regalos nada más, porque en la familia organizamos un intercambio de regalos o ahí donde trabajamos… No es nada más eso, tampoco es solo decirnos, a través de los saludos, ‘¡Feliz Navidad!’ Eso fácilmente lo decimos o escribimos o mandamos una tarjetita”, explicó el arzobispo.
¿DESEOS SINCEROS?
Al repensar en la frase, Vázquez preguntó si en realidad esta sale del corazón. “¿Sale, de veras, sintiendo la presencia del mesías en nosotros? ¿De verás es una feliz Navidad porque preparé bien mi corazón para que el señor nazca? ¿Mis palabras y mis deseos son realmente sinceros?”, preguntó.
En este IV Domingo de Adviento, parte del periodo de preparación para la Navidad, el arzobispo se refirió a cómo fueron preparados María y José para ser padres del hijo de Dios y cómo tuvieron que sortear obstáculos. A estos últimos los relacionó con aquellos que también viven las personas y por los cuales preguntó si se está dispuesto a aceptar la voluntad de Dios aunque sea adversa.
“Pero necesitamos abrirnos, necesitamos solicitar de Dios, que nos ayude a hacer un discernimiento, que nos ayude a pensar como él piensa”, señaló el arzobispo ante locales y visitantes.
Si en lugar de pasar por algún momento difícil son otras las personas las que lo viven, monseñor también pidió tener empatía por ellas y ayudarles en lugar de culparlas por lo que les ocurre, pues ya son conscientes de eso. También les pidió recomendarles que en estos momentos difíciles se acerquen a Dios y a darles palabras de aliento.
A quienes pasan por una adversidad, el arzobispo les pidió ser fuertes y pedir la ayuda de Dios, a prepararse desde el corazón para vivir la alegría de la Navidad.





































