La Fiscalía General del Estado de Oaxaca (FGEO) cumplimentó una orden de aprehensión contra F.J.S., señalado por el delito de violación agravada en perjuicio de su hija, en un caso que se habría extendido durante varios años y en distintos domicilios de la región del Istmo y del estado de Veracruz.
De acuerdo con el expediente penal, las agresiones comenzaron cuando la víctima tenía 8 años, y continuaron bajo amenazas en diversas ocasiones.
AGRESIONES EN DOS ESTADOS
La carpeta de investigación establece que parte de los hechos ocurrieron en un domicilio que ambos compartían en Coatzacoalcos, Veracruz, donde el agresor presuntamente mantenía control y coacción constante.
El evento que motivó la denuncia formal ocurrió el 25 de mayo de 2025, cuando la víctima —entonces de 15 años y residente de Matías Romero— fue nuevamente atacada. Ese último episodio permitió activar de inmediato los protocolos de atención especializada.
INVESTIGACIÓN CON PERSPECTIVA DE INFANCIA
Una vez conocida la denuncia, la FGEO —a través de la Vicefiscalía Regional del Istmo— integró una investigación con personal especializado en delitos contra niñas, niños y adolescentes.
La institución señaló que el caso se trabajó bajo perspectiva de infancia, enfoque que permitió reunir pruebas sólidas y solicitar la orden de aprehensión.
La Fiscalía indicó que “garantizar una vida libre de violencia para niñas, niños, adolescentes y mujeres es un eje rector de la institución”.
CAPTURA EN SAN JUAN GUICHICOVI
La detención de F.J.S. fue ejecutada por agentes de la Agencia Estatal de Investigaciones (AEI), quienes lo localizaron en un camino de terracería en la población de Maluco, perteneciente al municipio de San Juan Guichicovi.
Tras su captura, el individuo fue trasladado al Ministerio Público para certificación médica y el inicio del proceso correspondiente ante la autoridad judicial.
UNA DEUDA PENDIENTE: PROTEGER A LA INFANCIA
El caso pone nuevamente sobre la mesa los retos estructurales para detectar y atender la violencia sexual infantil, especialmente cuando ocurre en contextos domésticos. Organizaciones civiles han señalado que la mayor parte de estos delitos se mantienen ocultos durante años debido al miedo, las amenazas y la falta de mecanismos institucionales oportunos.
La detención de F.J.S. representa un avance, pero también un recordatorio de la urgencia de fortalecer protocolos de prevención, atención y seguimiento.





































