La caravana de peregrinos proveniente de Acatzingo, Puebla, que avanzaba rumbo al santuario de Santa Catarina Juquila, cargó este año con algo más que cansancio y fe. A mitad de su trayecto, aseguran ser víctimas de un cobro desmedido por parte de una empresa de grúas denominada Quevedo, luego de un accidente ocurrido el domingo 30 de noviembre sobre la carretera federal que conecta con Puebla.
El incidente, según narraron, no dejó lesionados, pero sí provocó una molestia generalizada entre los caminantes. El camión accidentado, un vehículo que fungía como carro de cocina, encargado de transportar víveres para el grupo, volcó en un tramo carretero. Solo viajaban el chofer y el copiloto.
Sergio Meneses, uno de los peregrinos, explicó que la inconformidad no tiene que ver con la maniobra de rescate, sino con el monto del cobro que se les impuso:
“Ese camión no tenía gente, era carro de cocina, traía víveres, solo el chofer y el copiloto. La inconformidad es con Grúas Quevedo, que por levantarlo y traerlo como 8 kilómetros nos cobró 80 mil pesos, y Seguridad nos quitó para el refresco 15 mil pesos. Esa es la inconformidad que tenemos, que un pueblo vecino de Oaxaca nos esté robando, porque eso es un robo”, expresó.
El peregrino relató que, además del monto, les indignó la diferencia abismal en el costo por recorrer la misma distancia cuando trasladaron el camión para su reparación.
“Para trasladarlo del lugar donde lo tuvimos al lugar donde lo van a reparar, que es la misma distancia, nada más nos cobraron 2 mil pesos, y ahí están las notas. ¿Cómo es posible que por el mismo tramo nos hayan cobrado 80 mil pesos en Grúas Quevedo?
Abramos con la propietaria de la empresa Laura Quevedo pero la señora primero nos dijeron que 90 mil pesos, pero por ser peregrinos nos hacían el descuento de 10 mil”, reclamó.
Aseguró que, mientras la peregrinación suele dejar derrama económica en las comunidades por donde pasan, con la compra de comida, refrescos y el uso de sanitarios, el cobro de la empresa de grúas resultó para ellos una agresión injustificada.
Más tarde, en otra entrevista, un representante de la organización CATEM y A.S.A.E.O.,confirmó que intervinieron para agilizar la devolución del vehículo accidentado y acompañar al grupo afectado.
“Estamos en apoyo al peregrino, los apoyamos para que fuera más rápida la devolución del vehículo. Nos están agradeciendo por el apoyo. Apoyar al transportista, de transportes México, Puebla, Oaxaca. Tenemos una organización de transportistas. Se les apoyó hasta donde se pudo; ahorita ya lo van a detallar para que se puedan regresar a Puebla”, explicó.
Los peregrinos continuaron su camino con la promesa de presentar la queja formal ante las autoridades competentes, pues consideran que el cobro que enfrentaron “fue abusivo y un golpe directo para quienes hacemos este recorrido con esfuerzo”, dijeron.
Mientras tanto, la ruta hacia Juquila siguió su marcha, aunque marcada por un malestar que, aseguran, no debería empañar un viaje de fe, exigieron al gobierno del estado meta en cintura a estos abusivas empresa del servicio de grúas ya que se aprovechan de los ciudadanos que se ven involucrados en accidentes.






































