El arzobispo de Antequera Oaxaca, Pedro Vázquez Villalobos, llamó este domingo a trabajar por la paz desde los hogares y entornos más cercanos para garantizar una vida libre de injusticias.
“Queremos la paz, necesitamos la paz”, pero para eso es necesario llenarse de Dios, expresó Vázquez ante cientos de feligreses reunidos en la catedral de Nuestra Señora de la Asunción en la capital oaxaqueña.
Cansados de derramar lágrimas
“Estamos cansados de mirar lágrimas o de derramar lágrimas ante tanto sufrimiento, ante tanto dolor. No sé cómo ha tocado este sufrimiento a su familia. A mi familia sí ha tocado sufrimiento porque hasta el día de hoy no sabemos dónde está un familiar nuestro, no lo sabemos”, dijo el arzobispo al exponer uno de los tantos problemas por los que pasan muchas familias en Oaxaca y en el país.
“Miles de familias de nuestro país viven el dolor, el sufrimiento, de no saber qué pasó (con su familiar desaparecido) y quisieran saber, porque tal vez piensan: ‘ya murió, pero quisiera saber dónde está para darle la cristiana sepultura, para poder decir: aquí están los restos de mis seres queridos’.
Miles de familias siguen buscando y sigue habiendo desaparecidos, y sigue habiendo muertos, asesinados, sufrimiento y dolor”.
En medio de tanto sufrimiento, de inseguridad y de injusticias, Vázquez exhortó a la sociedad a permitir que Dios toque sus corazones “para que tengamos paz”.
Las razones del odio
Sin embargo, también reflexionó sobre los motivos por los que hay quienes cometen crímenes.
“¿Por qué tanto odio? ¿Qué ha pasado en el corazón del hombre, en el corazón de la mujer?… Porque nos creemos Dios, porque nos creemos con poder, porque nos creemos dueños de este mundo, nos creemos dueños de la vida del otro… ¡Qué triste es eso, sentirme dueño de la vida del otro!”
Ante esto llamó a revisar qué ha pasado en los hogares y a no descuidar a las familias, pues “de ahí han salido todos los que le quitan la vida al hermano”.
El arzobispo también pidió seguir hablando y practicando el evangelio, a vivir en el amor, la paz, a hablar de la justicia y ser justos en la vida, a hacer el bien en este mundo, así como lo hizo Jesús, pues solamente así se conseguirá la paz.
Previo a la misa del mediodía, que fue afectada por el corte de la energía eléctrica en el centro de la ciudad, el arzobispo encabezó la procesión por la armonía y la esperanza en Oaxaca y México, un recorrido que la feligresía católica realizó desde el atrio del templo de Santo Domingo de Guzmán hacia la Catedral Metropolitana. La procesión es parte del Movimiento de Unidad para la Reconciliación y la Paz.





































