El 26 de junio del presente año, en este mismo diario se publicó un artículo sobre el lugar décimo por deshonestidad que ocupa Oaxaca dentro del país; y que el 87% de ciudadanos coinciden que “es frecuente o muy frecuente” el cohecho para obtener un trámite o un servicio y que cada minuto y medio, hay un soborno. Estos sobornos en su mayoría provienen de ventanillas con atención al público. Por ello, en el anterior artículo, propongo estrategias anticorrupción en el ámbito registral. Me dolió la nota de junio, por los años y el dinero perdido en el Sistema Estatal Anticorrupción a modo, los gobernadores anteriores, se cercioraron que estuvieran personas no preparadas sobre el tema y con un vacío de propuestas y de trabajo que pudo haberse implementado. Dicen que el hubiera no existe, pero en cualquier momento, todo se puede retomar siempre que haya voluntad. Hay áreas fiscalizadoras pero les falta coordinación, un buen proyecto de prevención. La Fiscalía Especializada Anticorrupción, haría un excelente papel, sugiriendo medidas preventivas, pues de qué sirve sancionar y sancionar, y no deducir de tales conductas, cómo evitar que se repitan. En pocas palabras la función principal del actual Sistema de Combate a la Corrupción, es coordinar y articular a las instituciones responsables de prevenir, detectar, investigar y sancionar actos de corrupción, promoviendo la transparencia, la rendición de cuentas y la participación ciudadana en el control del ejercicio público. Su objetivo es fortalecer la integridad institucional mediante mecanismos normativos, técnicos y sociales que garanticen el uso ético de los recursos públicos. A casi 8 años, no se ven resultados.
Del 2010 a 2016 se detectaron irregularidades en el manejo de fondos federales, especialmente en educación y salud. Obras inconclusas y sobrecostos: Numerosos contratos de infraestructura sin concluir o con costos inflados. Rezago procesal: Más de 2,000 expedientes por presuntos actos de corrupción de este periodo sin resolverse. Falta de transparencia en licitaciones: Denuncias por adjudicaciones directas y contratos opacos en obras públicas. Observaciones de la ASF: En 2020, Oaxaca encabezó la lista nacional con 1,964 millones de pesos observados por la Auditoría Superior de la Federación, principalmente en el Fondo de Aportaciones para los Servicios de Salud (FASSA). Persistencia de prácticas clientelares: Uso político de programas sociales y empleo público. Y actualmente, se ha publicado la existencia de corrupción en la gestión de residuos y obras controladas por sindicatos afines al gobierno. Por lo que, tratándose de salud pública, partiré del diagnóstico del país para que las sugerencias factibles para el Estado se consideren. Los actos de corrupción más frecuentes en el sector salud del país, incluyen desvío de recursos, compras a sobreprecio, facturas falsas y colusión entre farmacéuticas. En el área de patentes y permisos a farmacias, se han detectado falsificación de documentos ante Cofepris y adjudicaciones irregulares. 1. Desvío de recursos públicos: Fondos destinados a medicamentos, infraestructura o personal son redirigidos a fines privados o políticos. 2. Adjudicaciones directas sin licitación o contratos sin concurso o proveedores repetidos. Sugerencia: auditorías aleatorias, digitalización de procesos (verificable) y control ciudadano. 3. Sobre precio de medicamentos. Sugerencia: comparadores de precios y control de calidad. 4. Contratación con empresas fantasmas, sugerencia: validación de proveedores en el Registro Público de Comercio y con los notarios públicos. (checar la identidad real de los socios, administradores y apoderados). 5. Desabasto de medicamentos, quejas ciudadanas y falta de medicamentos esenciales, sugerencia: sistema de trazabilidad, control logístico, denuncias protegidas. 6. Medicamentos faltantes en hospitales, presencia en farmacias privadas. Sugerencia: Control de inventarios, auditoría externa, sanciones penales. 7. Falsificación de registros sanitarios ante Cofepris. Sugerencia: Validación digital, interoperabilidad Cofepris–Estado, capacitación técnica. (continuará)



































