El gobierno federal, en coordinación con la Secretaría de Trabajo y Previsión Social (STPS), presentará el próximo 20 de noviembre, la iniciativa de reforma para reducir la jornada laboral semanal de 48 a 40 horas, cumpliendo un compromiso asumido por la presidenta Claudia Sheinbaum el pasado 1 de mayo.
La iniciativa es el resultado de un proceso de análisis y consultas en el que participaron especialistas, empresarios, trabajadores y organismos internacionales. La STPS, encabezada por Marath Bolaños, presentará la propuesta para su discusión en el Congreso de la Unión, donde se espera que sea el eje central de debate, dejando de lado otras iniciativas existentes sobre el tema.
La diputada Patricia Mercado, secretaria de la Comisión de Trabajo y Previsión Social, destacó que aún hay tiempo suficiente para aprobar la reforma este año. Además, aclaró que la transición no será inmediata:
“No quiere decir que el primero de enero ya vamos a tener 40 horas; proponemos un periodo de gradualidad de dos años para llegar al nuevo esquema de manera ordenada”, señaló en entrevista con El Economista.
Expertos en derecho laboral, como Germán de la Garza, socio director de Fisher Phillips, consideran que la propuesta representa un paso significativo, al lograr un consenso entre los actores principales y establecer un marco normativo para una transición exitosa hacia la nueva jornada laboral.
Se espera que la implementación gradual de la jornada de 40 horas pueda entrar en vigor en el primer trimestre de 2026, dando tiempo a empresas y trabajadores para adaptarse a los cambios.
Esta reforma histórica busca mejorar la calidad de vida de los trabajadores, fomentando un equilibrio entre trabajo y vida personal, al mismo tiempo que moderniza la legislación laboral en México para alinearla con estándares internacionales.










































