Con un amplio surtido de frutas, flores de temporada y productos tradicionales, las plazas de los principales municipios mixtecos se llenaron de color, aroma y movimiento previo a la celebración de Todos Santos.
En Asunción Nochixtlán, la comerciante Selena García señaló que este año la venta fue muy favorable, destacando la abundancia de flor de cempasúchil, cresta de gallo, nube y diente de león, indispensables para adornar los altares.
En Tlaxiaco, las familias abarrotaron los puestos en busca de pan de yema, veladoras, frutas y dulces regionales, elementos esenciales para recibir a los fieles difuntos.
El comerciante José Juan Martínez comentó que “lo que más lució en los mercados fue la flor y los dulces; vino mucha gente de comunidades cercanas, más de 15 municipios bajaron a surtirse al centro”.
Por su parte, en Putla Villa de Guerrero, Juana Merino compartió que fue “una plaza de muertos muy activa, con mucha venta y mucha gente de las comunidades que vino a comprar para adornar sus altares y convivir en familia”.
Agregó que en esta zona las celebraciones son muy diversas, ya que confluyen costumbres de distintos pueblos, incluso de la Costa, lo que da un toque especial a las ofrendas.
Mientras tanto, en Santiago Juxtlahuaca, la plaza de muertos se convirtió en todo un espectáculo de aromas y colores. Desde las comunidades triquis y mixtecas llegaron familias a surtirse con los insumos necesarios para sus comidas y ofrendas, reafirmando el sincretismo cultural y la fuerza de las tradiciones familiares que distinguen a la región.
En cada municipio, la gente coincidió en que la venta y el abasto fueron buenos, pues todos se prepararon para honrar la memoria de sus seres queridos con altares llenos de vida, sabor y devoción.











































