Una fotografía tomada el pasado martes en pleno Zócalo de la ciudad de Oaxaca desató controversia en redes sociales al mostrar a un hombre fumando lo que parece ser marihuana frente a decenas de transeúntes y turistas. El hecho, ocurrido a plena luz del día, generó una oleada de comentarios que cuestionan la falta de autoridad y la ausencia de la policía municipal en una de las zonas más vigiladas de la capital.
“La policía brillando por su ausencia. Mientras se desata el caos en el pueblo, ni una patrulla aparece. La gente se pregunta: ¿y la seguridad que tanto presumen?”, se lee en una de las publicaciones más compartidas.
DESPLAZAMIENTO TRAS EL OPERATIVO “PECADOR 3.0”
Muchos internautas atribuyeron el suceso al desplazamiento de personas en situación de calle o con adicciones a sustancias prohibidas, quienes —según los comentarios— antes permanecían en la Central de Abasto.
Hace apenas unos días, en esa zona se implementó el Operativo “Pecador 3.0”, cuyo objetivo, según las autoridades, era “asestar un golpe a la delincuencia y rescatar a personas con adicciones o en situación de calle”.
Sin embargo, la escena viral sugiere que, lejos de resolver el problema, la intervención oficial solo trasladó la problemática al corazón de la ciudad, el mismo espacio que representa la vida cultural, turística y política de la llamada Verde Antequera.
“Son los sobrevivientes del operativo cazador”, ironizó un usuario en redes, mientras otro agregó con sarcasmo: “En el mero corazón de Oaxaca… le echan los jalones a las patas del diablo”.
LA SEGURIDAD, UNA PRESENCIA AUSENTE
Los comentarios también apuntaron hacia la prioridad de las corporaciones policiales, señalando que mientras hay una fuerte vigilancia durante protestas o actos políticos, los delitos y conductas antisociales en espacios públicos pasan desapercibidos.
“Los policías andan correteando a los normalistas donde más”, escribió un internauta, en alusión a la represión de manifestaciones estudiantiles frente al silencio de las autoridades ante hechos cotidianos que degradan el orden urbano.
El contraste ha reavivado el debate sobre la eficacia de los operativos de seguridad en la capital oaxaqueña y la aparente ausencia de políticas de atención social a sectores vulnerables, como las personas con adicciones o sin hogar.






































