Una discusión familiar en un exclusivo departamento de la colonia Polanco IV Sección de la Ciudad de México terminó en tragedia la mañana del 25 de octubre, cuando un niño de 11 años disparó contra su madre de 52 años, hiriéndola en la mandíbula izquierda. El arma utilizada era propiedad del padre, quien ahora enfrenta investigación ministerial.
ESCALADA DE VIOLENCIA INTRAFAMILIAR
De acuerdo con la versión de la víctima, el altercado inició como una discusión acalorada entre madre e hijo. En un arrebato, el menor tomó el arma de fuego de la familia y realizó un disparo que impactó el rostro de su madre. Cuando otro hijo intentó intervenir para defenderla, el agresor lo golpeó en la cabeza con la cacha del arma, evidenciando una escalada violenta sin control parental.
IRRESPONSABILIDAD LETAL EN CASA
Este caso expone la grave negligencia en la custodia de armas en hogares con menores. Que un niño de 11 años tenga acceso a un arma de fuego refleja una irresponsabilidad parental que pudo costar vidas.
La “tenencia segura” demostró ser un mito en esta familia de Polanco, mientras las autoridades solo actúan cuando la tragedia ya ocurrió. ¿Cuántos casos similares se necesitan para regular realmente la posesión de armas en entornos familiares?






































