Un nuevo programa de adquisición de casas en remate o recuperadas ha sido puesto en marcha para quienes buscan una vivienda más accesible, según anunció el Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores (Infonavit). El esquema, si bien promete bajos costos y procesos legales seguros, viene acompañado de condiciones que no todos podrán o querrán asumir.
Las propiedades ofrecidas provienen de créditos abandonados o recuperados, y se comercializan mediante subastas o ventas directas a través de inmobiliarias autorizadas. Para acceder a este programa, es indispensable tener un crédito vigente y contar con el puntaje mínimo requerido, disponible en la plataforma “Mi Cuenta Infonavit”.
RIESGOS ESCONDIDOS ENTRE LAS OPORTUNIDADES
Aunque se presenta como una opción de acceso a vivienda digna y legal a menor costo, los compradores deben tener precauciones importantes:
- Algunas viviendas pueden presentar daños estructurales.
- Otras requieren gastos adicionales de rehabilitación no cubiertos por el crédito.
- Y en muchos casos, están ubicadas en zonas alejadas del lugar de trabajo o residencia actual del interesado.
Este último punto podría implicar no solo un gasto mayor en transporte, sino también desarraigo y poca conectividad con servicios básicos, especialmente en municipios donde el abandono ha dejado huella.
¿REALMENTE ES UNA OPCIÓN PARA TODOS?
Si bien el programa busca “evitar fraudes y compras irregulares”, como lo señala el propio Infonavit, lo cierto es que los riesgos y limitaciones no son menores. Se requiere conocimiento legal, evaluación estructural del inmueble y un análisis realista del entorno donde se ubica la propiedad.
Además, la oferta dependerá de la región, lo que podría obligar a muchos a mirar fuera de su comunidad o incluso cambiar de estado para poder adquirir una de estas casas.
TRANSPARENCIA Y CAUTELA, LAS CLAVES
El instituto recomienda consultar los listados únicamente en portales oficiales, inmobiliarias autorizadas o los Centros de Servicio Infonavit (CESI), además de mantenerse alejado de intermediarios no registrados para evitar fraudes.
Aun con estas precauciones, expertos en temas de vivienda han advertido en otros momentos que la reutilización de inmuebles abandonados o con historial de incumplimiento debe ir acompañada de políticas integrales que garanticen servicios, seguridad y sostenibilidad en las zonas donde están ubicados.
PATRIMONIO ACCESIBLE, PERO CON RESPONSABILIDAD
El programa de remate de casas puede ser una oportunidad para algunos, pero no debe verse como una solución mágica al problema de la vivienda. Comprar barato no siempre significa comprar bien, sobre todo si no se analiza con cuidado el estado del inmueble, su ubicación y su viabilidad a largo plazo.
Al final, este esquema pone sobre la mesa una pregunta incómoda: ¿estamos vendiendo viviendas a bajo costo o trasladando a las familias más vulnerables a zonas marginadas y deterioradas?











































