Es la tragedia de quienes esperan atención en inmediaciones del Hospital Civil o que, luego de un gasto catastrófico, perdieron casa, trabajo y recursos para sobrevivir.
Una familia de 7 integrantes, entre ellas una bebé recién nacida, ha tomado inmediaciones de la Fuente de la 8 Regiones como hogar; con al menos 11 personas más con familiares internados, algunos hasta por semanas en el nosocomio e, incluso, conviviendo con personas en situación de calle.
“Venimos de Ciudad Juárez, mi hija tenía trabajo en Oaxaca y apenas se acaba de aliviar, salió del hospital”, indica doña María Guadalupe Romero Galindo. Relata a EL IMPARCIAL que tenían rentado “un cuartito”, pero como era oficina “ya nos la pidieron y nos venimos para acá”.
UNA JARDINERA COMO HOGAR
A un costado, en lo que debiera ser una jardinera, sobre la tierra yace un adulto mayor “es mi esposo, lo atendieron de un dolor en el pecho pero ya lo dieron de alta, sólo recibió algunas pastillas”, indicó doña María Guadalupe. Sin embargo, el hombre prácticamente no se mueve, se protege con una vieja y sucia cobija y está acostado sobre plásticos”.
UN ÁRBOL COMO TECHO
Aquí los 7 integrantes de la familia han pasado lluvias, frío, calor al mediodía. “Mi esposo tiene 73 años, no se puede parar, tiene un problema en la rodilla”, indica la entrevistada que nunca se refiere a si el hombre fue o será atendido del problema en una de las extremidades inferiores.
RECIÉN NACIDA VIVIENDO EN LA CALLE
A un costado está una mujer joven que acuna a la recién nacida, sin las mejores condiciones sanitarias para una menor a escasas horas o días de venir al mundo. Metros adelante otro hombre joven, quien está a la espera de trabajo para obtener recursos y sostener o llevar un bocado de comida a los restantes 6 integrantes de la familia.
Doña Guadalupe viste una mullida sudadera y apenas una caja con las pertenencias familiares, De rostro delgado y facciones finas y delgadas, un mechón de cabello canoso se atreve sobre la cara y el derrotismo en sus palabras.
Una ligera ventisca, que cubre con polvo a quien yace sobre la tierra, se lleva un paraguas, su humilde protección. Ella se separa y corre a recogerlo luego de haber sido retirado por algunos metros por el viento.
ENFERMO, SIN ATENCIÓN
“Él no se puede mover, tenemos que acercarnos nosotros para levantarlo”, indica la mujer. “No ya no vamos a ingresar al hospital; vamos a ver cómo le hacemos para salir de aquí”, completa.
A sus espaldas la emblemática Fuente de las 8 Regiones con las 8 mujeres indígenas que dan cuenta de la riqueza étnica de la entidad. El tránsito vehicular que ignora cada una de las tragedias particulares y un árbol como sombra y cobijo.
La familia entera no sabe qué hacer, cómo salir de Oaxaca, que comerá en unas horas y, mucho menos donde habitará. “Necesitamos una cuartito, pero para rentar requerimos trabajar”, indica la mujer que, antes que trabajar, tiene el cuidado de su esposo como encomienda.






































