En muchos trechos con un imponente silencio autoimpuesto durante el recorrido; con la avanzada conformada de jóvenes embozados, con letras negras en alto con el mensaje “Ayotzinapa 43”; realizando diversas guardias en algunas esquinas de las calles citadinas, colocando 43 figuras con cartulinas en leyendas en el atrio del templo de Santo Domingo, así recordaron hoy los normalistas oaxaqueños, profesores y ciudadanos los 11 años de la desaparición de los estudiantes de la Normal Rural Isidro Burgos, de Ayotzinapa, en Guerrero.
Con las demandas de justicia irresueltas, la indignación por la impunidad, la columna inició su recorrido alrededor de las 15:00 horas en inmediaciones de Santa Lucía del Camino, frente a las instalaciones de lo que fuera el IEEPO y la 28 zona militar, en el oriente de la ciudad.
Sobre la carretera 190 sólo emplearon el sentido de oriente a poniente, dejando libre el sentido opuesto.
DE NUEVO, EL VANDALISMO
Sin embargo, de nueva cuenta apareció el vandalismo, las pintas que desvirtuaron la protesta la cual caminó por la carretera federal 190, para alcanzar el columpío de Ixcotel, proseguir hasta el crucero del bulevar Eduardo Vasconcelos y bajar al primer cuadro por avenida Juárez, transitando frente al Paseo Juárez, El Llano para un contingente conducirse por el andador Turístico.

BANCOS Y TRASNACIONALES, AFECTADOS
A su paso, los presuntos estudiantes vandalizaron instalaciones del Banco Bienestar, en Santa Lucía del Camino, la cadena transnacional Mc Donal’s y pintaron consignas con pintura en los vidrios de una agencia automotriz.
En la terminal de autobuses de primera clases, también dañaron la cantera y realizaron pintas en el edificio, lo mismo en las representaciones bancarias.
“NO QUEREMOS REPRESIÓN”
“No queremos represión”, fue una de las consignas recurrentes al bajar sobre avenida Juárez.
La movilización de los estudiantes oaxaqueños, que de cuando en cuando rompían el abrumador silencio con consignas, formó parte de la movilización en diversas ciudades del país por la exigencia de presentación de los 43 desaparecidos, una herida abierta en país con muy pocas intenciones de los gobiernos por resolver.

EN SANTO DOMINGO
En el atrio del conjunto arquitectónico de Santo Domingo, los normalistas tomaron el espacio para colocar efigies en color rojo por cada uno de los desaparecidos, tendieron lazos con cartulinas y consignas.
El paso del contingente obligó a negocios a bajar las cortinas y, ya en el zócalo, de nueva cuenta pintarrajearon el edificio histórico de Palacio de Gobierno.
Al mitin del zócalo llegó apenas un pequeño contingente que emitió consignas y demandó justicia en contra de los responsables de las desapariciones.










































