Pobladores de la agencia municipal de El Molino, en Huajuapan, dieron a conocer que en la parte suroriente de la comunidad, en la zona conocida como Barranca Los Lobos, donde se encuentran los manantiales de consumo humano, fue derramado, al parecer, diésel o aceites de motor. Esta situación ha generado gran preocupación, ya que con este vital líquido se abastecen las cajas de agua de la zona.
Indicaron que esta agencia municipal se ubica entre los kilómetros 4 y 5 de la carretera internacional Huajuapan–Oaxaca, donde se encuentran dichos manantiales. Estos surten a gran parte a la comunidad a través de obras de captación de agua, cuyo líquido es almacenado en galerías y gaviones, para luego conducirse mediante tuberías hacia las cajas de agua.
“Las alarmas se han encendido en la comunidad, ya que esto representa un foco de contaminación muy fuerte. El olor a combustible se percibe de manera evidente y, además, la concentración en la zona, aunada a los calores intensos que se sienten por las tardes, podría incluso provocar un incendio en el manantial y desencadenar una catástrofe ecológica”, señalaron.
Comentaron que se desconoce con exactitud cuándo inició este derrame de combustibles y si fue provocado o accidental. Sin embargo, hay algo que los pobladores tienen claro: el agua contaminada comenzará a llegar a los hogares, por lo que hicieron un llamado urgente a las autoridades competentes para que brinden una pronta solución.
Resaltaron que los derrames de combustible liberan sustancias tóxicas que contaminan los cuerpos de agua, afectando la calidad del líquido y los ecosistemas acuáticos. Esta contaminación, añadieron, puede provocar enfermedades en los seres humanos, así como daños irreparables a la fauna y flora de las áreas afectadas.
“Las consecuencias a largo plazo de la contaminación del agua por combustibles no solo se limitan a la salud de los individuos y al medio ambiente, sino que la degradación de los ecosistemas acuáticos puede alterar la cadena alimentaria y la biodiversidad en general”, advirtieron.
Subrayaron la urgencia de atender esta situación, ya que algunos grupos de población son más susceptibles a los efectos nocivos de la contaminación por combustibles: los niños, debido a que su sistema inmunológico aún está en desarrollo; las mujeres embarazadas, quienes podrían transmitir toxinas al feto y afectar su desarrollo; y las personas mayores, cuyo sistema inmunológico suele ser más débil debido a la edad.
Fernando Reyes / IGAVEC











































