Elementos de la Secretaría de Marina (Semar), en coordinación con el Gabinete de Seguridad del Gobierno Federal, aseguraron alrededor de 1.6 toneladas de cocaína durante una operación ejecutada en mar abierto, al suroeste de Acapulco, Guerrero. La acción, que forma parte de las estrategias federales para contener el tráfico de drogas hacia territorio nacional, fue llevada a cabo con el despliegue de embarcaciones y unidades aéreas de la Armada en funciones de Guardia Costera.
De acuerdo con información oficial, el personal naval realizaba patrullajes de vigilancia marítima y aérea por rutas identificadas como vías activas de narcotráfico cuando detectaron embarcaciones sospechosas. Durante la inspección, se localizaron 54 bultos tipo costalilla, mismos que contenían 1,600 paquetes de cocaína.
DECOMISO HISTÓRICO Y AFECTACIÓN AL NARCO
Con este aseguramiento, la Semar informó que el total de droga decomisada en altamar durante la actual administración supera ya las 48 toneladas. Según estimaciones oficiales, este último operativo evitó que llegaran a las calles unas 3,200 millones de dosis de droga. Lo que representa un golpe económico de 371,800 millones de pesos a las estructuras delictivas.
El cargamento fue puesto a disposición del Ministerio Público, que ya abrió la carpeta de investigación correspondiente. No se reportaron detenciones relacionadas con este aseguramiento específico.
RED DE NARCOTRÁFICO EN EL PACÍFICO MEXICANO
Este decomiso se suma a otros recientes realizados en costas del Pacífico. Apenas días antes, en otra operación conjunta, fue incautada una embarcación con 601 kilos de cocaína y se detuvo a cuatro personas en aguas de Guerrero. En otra intervención previa, se confiscaron 900 kilos más de la misma droga. Estas acciones forman parte de una estrategia conjunta entre la Semar, la Secretaría de
Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), la Guardia Nacional, el Ejército y la Fiscalía General de la República (FGR).
En total, estas acciones recientes han evitado que aproximadamente 1.2 millones de dosis lleguen al consumo. Lo que supone un daño económico adicional cercano a los 140 millones de pesos para las organizaciones criminales.
LOS CÁRTELES QUE DOMINAN EL MAR
Diversos informes, incluido uno del Instituto Internacional de Estudios Estratégicos (IIEE), advierten que el Cártel de Sinaloa, el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) y el Cártel del Golfo dominan las rutas marítimas de tráfico de drogas en México. Estas organizaciones utilizan embarcaciones rápidas, tecnología de navegación y puertos estratégicos como Mazatlán, Manzanillo, Veracruz y Lázaro Cárdenas para trasladar cocaína y otras drogas hacia Estados Unidos y otros destinos internacionales.
La presencia de estos grupos en las costas del Pacífico responde a una estrategia para controlar las rutas clave del narcotráfico. Por ello, las operaciones de la Semar tienen un enfoque claro: limitar la movilidad de estos cárteles en el mar y proteger la soberanía del país frente al crimen organizado transnacional.
UN BALANCE NECESARIO: ¿EFICACIA O CONTENCIÓN TEMPORAL?
Aunque los decomisos son significativos y representan golpes logísticos y financieros para los grupos criminales, expertos en seguridad alertan que el volumen incautado es solo una fracción del total que circula por mar. La falta de procesos judiciales concluyentes y el bajo número de detenciones tras operativos de gran escala también plantea dudas sobre la sostenibilidad y eficacia a largo plazo de la estrategia federal.
Más allá de las cifras, el reto es desarticular las redes completas del narcotráfico y no solo interceptar cargamentos. De lo contrario, estas organizaciones —adaptables y bien financiadas— seguirán encontrando rutas alternas para continuar operando.
El operativo frente a Acapulco evidencia tanto el músculo operativo de la Marina como los desafíos persistentes del Estado mexicano para frenar el narcotráfico marítimo. Mientras la Semar reporta cifras históricas de incautación, el verdadero éxito se medirá en la capacidad de reducir la violencia, impedir la reconfiguración de rutas y llevar a juicio a los responsables de estas redes criminales.










































